Resilientes y fuera de serie

Fueras de serieEl 17 y 18 de marzo escucho a Boris Cyrulnik y a Jorge Barudy en Madrid. Y en el hotel y en el tren disfruto del divertido e interesantísimo libro de Malcolm Gladwell “Fueras de serie” (Porque unas personas tienen éxito y otras no) de la Editorial Taurus. Y las dos cosas se complementan. Y surge la metáfora.

Imaginemos una carrera de cinco mil metros en un estadio olímpico. En la segunda vuelta un corredor tropieza con otro y cae al suelo. Queda desconcertado y dolorido pero, poco a poco, se incorpora. Cojeando comienza a trotar de nuevo. El resto de los corredores ya está a más de 200 metros de distancia.

A mitad de carrera un corredor se destaca poco a poco del grupo. Algún otro intenta seguirle pero su ritmo es endiablado. Tres vueltas más tarde se ha distanciado cien metros de todos los demás.

Pero la atención del público está en otro puesto. El corredor rezagado ha recuperado sensiblemente la distancia perdida. El público comienza a murmurar. Unas vueltas más adelante el murmullo se convierte en gritos de ánimo. El corredor parece responder a los mismos. A falta de mil metros para el final, está a tan sólo diez del penúltimo corredor. El estadio vibra.

Cuando el primero entra en meta nadie lo celebra. Todo el mundo está absorto viendo como el corredor caído, con restos de sangre en una de sus rodillas, está adelantando corredores y en un último esfuerzo consigue llegar… ¡en tercera posición!

El primero es un fuera de serie. No cabe duda. Pero el resiliente es el tercero. El que tuvo que superar la adversidad de la caída.

Han corrido dos carreras diferentes. En realidad el ganador ha corrido una carrera y el tercero ha corrido dos. Una desde la salida hasta la caida. Otra, a partir de la caida.

El corredor que cayó sufrió una adversidad. Después por su propios recursos comenzó una nueva carrera, y después, con el apoyo y el estímulo del público alcanzó un resultado más que aceptable.

¿Y el ganador? ¿el fuera de serie? Según Malcolm Gladwell no deberíamos considerarlo como un ser especial, como un portento. Si analizamos sus circunstancias y su historia seguro que encontramos que ha llegado a destacar porque tuvo, y supo aprovechar, algunas… oportunidades.

Ni la resiliencia, ni el éxito son características individuales sino interpersonales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s