Los Niños Perdidos: Las niñas “”MAMÁ” y los niños “PAPÁ”

No son el tipo más frecuente de “niños perdidos” pero sí el más llamativo.

Recordemos que los niños perdidos de Peter Pan eran aquellos que se habían caído del carrito de bebés cuando paseaban por el parque con sus niñeras pero que luego nadie iba a reclamarlos.

Los niños perdidos de este blog son los que se han “caído” de sus familias porque sus padres no saben, no quieren o no pueden cuidarles. Y este no saber, no querer o no poder pasa factura en estos niños.

Pero nadie diría que Carolina, de 10 años, tiene problemas en casa. Es encantadora, educada e inteligente. Va bastante bien en el colegio, en el que la aprecia todo el mundo. Incluso es capaz de cuidar a sus hermanitos como si fuera adulta.

Y ese es su problema. Con 10 años es ya casi adulta… porque su padre o su madre no lo es.

En el centro en el que trabajamos es raro que no tengamos una “Carolina”. Y es un perfil que a todos nos enternece.

Observo algunas características comunes:

  • Suelen ser el mayor o la mayor (pero no necesariamente)
  • Suelen ser hijo o hija de una madre que rompió con el padre y luego ha tenido sucesivas parejas
  • La madre (o el padre) tienen problemas, cuanto menos, de inestabilidad emocional, asociado a veces a consumo de alcohol u otras sustancias.
  • La madre (o padre) le trata desde pequeño más como un igual que como un hijo. Al menos le cuenta todos sus problemas y no le mantiene al margen de los mismos.
  • Han recibido mensajes explícitos o implícitos de cuidar a sus hermanos pequeños.

Y con este panorama se va produciendo un proceso de inversión de roles. El niño pronto, muy pronto va comportándose como el cuidador de su madre o de su padre.

Cuando estos niños llegan a un centro por primera vez defienden a su madre o padre. Ellos no tienen problemas. En casa no hay problemas. Pero cuando van pasando los días y el niño, en un entorno protegido, queda “liberado” de la obligación de cuidar y defender a su padre o madre empezamos a observar una especie de descanso o respiro-

Lo notamos en las visitas. La niña o niño responde con alegría contenida pero notamos que empieza a ocultarle cosas que le pasan con sus compañeras o amigos del cole (un regalo, un chico que le gusta…). En definitiva su madre (o padre) le agobia, le pone con la cabeza como un bombo… y cuando se va el niño o niña vuelve, con gusto, a recuperar su infancia.

(Ubicación en el Blog-rrador: 4.b.)

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