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Archive for 27 abril 2012

Ayer tuve el placer de compartir un rato con un grupito de padres del I.E.S. “La Vereda”  de La Pobla de Vallbona (Valencia). En una serie de charlas a lo largo del curso organizadas por Conexión Educación se propuso el tema de la “Formas de manipulación adolescente hacia sus padres”.

Siendo padre y acogedor de adolescentes acepté el reto de prepararla y, no sé si a los padres que ayer me aguantaron, pero a mí  me ha servido para entender el para qué de la adolescencia. Sobre el porqué de la adolescencia ya hay mucho escrito ¿no?

Me he propuesto redactar la charla pero para obligarme un poco más voy a colgar la presentación. Y de paso inaugurar una serie más: Crecer y educar en tiempos difíciles, sobre la resiliencia y la relación de ayuda en las relaciones paterno filiales.

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¿Qué permite a un niño sobrevivir de una situación traumática? ¿Qué herramientas pueden poner en marcha ante el sinsentido del maltrato, la humillación, vejación al que muchos están sometidos por los adultos que en principio le tienen que proteger?

Muchos estudios nos pueden dar alguna respuesta a estas preguntas.  Conocer el sufrimiento de las personas que han sobrevivido a estos traumas nos permite entender los mecanismos internos que se ponen en marcha para paliar el dolor.

Uno de estos puede ser la imaginación (Cyrulnik). Crear un mundo imaginario donde pasan a ser protagonistas de una historia feliz, donde se sienten aceptados, queridos, respetados por los demás, donde son capaces que eliminar las etiquetas que les han ido poniendo y les permite paliar la soledad a la que están sometidos. Se dice que uno de los peores maltratos a los que pueden someter a los seres humanos es la soledad, la incomunicación absoluta. ¿Cómo sobrevivir a esto? Las historias contadas por los protagonistas de estas situaciones nos ayudan a entender. En el cine tenemos varios ejemplos de la importancia de la imaginación o la fantasía que nos permite adentrarnos a un mundo que no es el nuestro (conscientes de ello), pero a la vez nos permite proyectarnos en un futuro por el que se puede luchar, si se dan también las condiciones externas necesarias.

Uno de estos ejemplos es “La vida es bella”. La imaginación del padre, la historia paralela a la realidad en la que introduce a su hijo, consigue el objetivo que persigue. La supervivencia de su hijo ante un mundo hostil.

Otra película quizá menos analizada en estos términos es “Nell”, basada en la historia del niño perdido de Avignon. No voy a desmenuzar la historia simplemente me centraré en su relación con la resiliencia.

 

A lo largo de la película aparecen diferentes escenas donde la protagonista juega con una niña, su hermana gemela muerta siendo pequeña. El recuerdo de esa hermana le permite sobrevivir del aislamiento social a la que está sometida por su madre como forma de protegerlas de la maldad de los hombres. Utiliza este recurso hasta que aparecen en su vida personas con la intención de ayudarla y “salvarla” de las condiciones de vida en las que vive. En este momento el director utiliza una metáfora muy significativa donde Nell imagina a su hermana hundiéndose en el agua, metáfora que nos ayuda a entender el cierre del duelo por su hermana y el inicio de una nueva vida acompañada de personas que le quieren.

Las personas necesitan cerrar heridas creadas por la adversidad para poder aprovechar las oportunidades que la vida les da e iniciarse su proceso de resiliencia, las personas que  permanecen centradas en el victimismo ante su adversidad difícilmente podrán coger la mano que se les tiende ni disfrutar de las pequeñas cosas cosas que la vida les da.

En la película, que no tiene desperdicio desde el principio hasta el fin,  podemos ver como se inicia la relación de ayuda y como esta relación nunca es unidireccional sino la que la relación de ayuda ofrece siempre una doble vía donde todas las personas implicadas en el proceso ganan.

Los protagonistas de la historia lo resumen así: “creíamos que nosotros la íbamos a ayudar y sin embargo tengo la sensación que ella es la que nos ha ayudado a nosotros” “No te diste cuenta, tú fuiste la primera en necesitarla”.

Otra de las reflexiones a las que nos puede llevar la película es la necesidad que en ocasiones tenemos de patologizar las cosas. Cualquier terapeuta nos diría que esta imaginación proviene de una patología mental, lo podríamos incluso tildar de brote psicótico donde Nell tiene y mantiene una alucinación con la que juega.

Visto desde fuera esta sería una interpretación válida de la historia, de hecho en un momento de la película el Doctor diagnostica a Nell con el síndrome de Aspenger por su incapacidad de relacionarse con los demás, y a partir de este momento no necesitamos ir más allá, tenemos la explicación perfecta para la conducta del sujeto y se inicia el proceso de tratar esta patología.

Cuantas veces interpretamos los síntomas sin conocer realmente lo que esta ocurriendo en el interior de la persona. En lugar de ver la imaginación como un recurso interno que favorece la supervivencia de la persona y el proceso de resiliencia, etiquetamos interpretando a partir de este momento toda conducta del sujeto en aras a confirmar nuestro diagnóstico.

Ejemplo claro lo vemos constantemente en consulta cuando nos llegan niños diagnosticados de hiperactividad en el mejor de los casos y que a partir de este momento tanto los padres como los profesionales tienen la excusa perfecta para explicar su comportamiento sin necesidad de reflexionar que estamos haciendo entre todos para mantener esta conducta.

Con esto no quiero evidentemente mantener que no exista la patología ni que haya que tratarla, sino simplemente que para poder diagnosticar tendremos que conocer realmente la historia del sujeto, los componentes externos e internos que mantienen las conductas y la función que cumple el síntoma tanto para el sujeto como para las redes sociales con las que cuenta.

Sirva como ilustración un caso que trate cuando me iniciaba en esto de la psicología, un profesor me derivó un niño al que califico de insufrible, movido, inquieto, incontrolable, falto de atención…. Es decir, la sintomatología de libro de una hiperactividad. La definición que hizo del niño fue simple: es malo. Al entrevistarme con él  a la pregunta de ¿cómo es Pepito? el niño contestó: Soy malo. ¿Que te hace decir esto?- le pregunté. El niño contestó: está claromi madre dice que soy malo, mi padre también igual que mis hermanos y mi profesor, por tanto soy malo.

A este niño sólo le quedaba una cosa: cumplir lo que le habían dicho de si mismo para lograr la atención de los demás.

A través de su conducta lo único que buscaba era encontrar un sitio en su familia, mantener la atención de una madre sobrepasada por la ansiedad y de un padre ausente cuya principal función era ganar dinero para mantener una familia numerosa y de paso huir de la locura y descontrol que se vivía en su casa. Su único contacto con el niño era para reñirle y castigarle por la retahíla de cosas que le contaba su mujer nada más abrir la puerta casa. Modificar la dinámica familiar sirvió para descargar a  Pepito de la etiqueta que le habían puesto. Podía tener otro lugar diferente al que le habían otorgado.

Quizá lo más sencillo sea medicar al niño para tranquilizarlo pero quizá también esto no haga más que enmascarar el problema latente y que en muchas ocasiones nos cuesta ponerle un nombre. Al fin y al cabo en las familias puede aparecer una voz disfrazada de síntoma que nos esté diciendo que algo no funciona bien.

Los mecanismos internos para la resiliencia pueden ser variados y uno de ellos es la imaginación. Intentemos por tanto favorecer este recurso en los niños que viven situaciones adversas estando atentos a la fina línea que separa un recurso adaptativo de una patología.

Cuando la vida se vuelve insufrible imaginar otros mundos posibles puede ser un tutor de resiliencia.

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En una prueba evidente de que Internet permite fórmulas de colaboración antes impensables la serie de Estrategias para la resiliencia comienza con una aportación de Pilar Surjo de Bunes que ha sido más rápida que el propio de Grupo de Trabajo sobre Resiliencia de Valencia en proponerla. El Grupo se ha limitado a sugerir alguna idea, que ella ha aceptado, y por tanto, debemos agradecerle su trabajo y su entusiasmo.

Puede sorprender que la primera estrategia sea en realidad un modelo teórico. Sin embargo el grupo considera que dicho modelo es en, en cierto modo, una meta-estrategia, es decir una estrategia para diseñar estrategias. De hecho consideramos que en las próximas fichas veremos muchas propuestas cuyo objetivo es alguno o algunos de los 8 recogidos en esta primera aportación a la colección, y que incluso, en este sentido, es útil que se publique la primera.

Por ello nos parece que Pilar ha tenido una intuición muy interesante al proponer “La Rueda de la Resiliencia” para este proyecto.

Si quieres descargar la ficha en formato PDF pincha AQUÍ.

 

1.- NOMBRE:

LA RUEDA DE LA RESILIENCIA (Seis pasos para fortalecer la resiliencia en la escuela)

2.- DESCRIPCIÓN:

Se trata de un modelo teórico propuesto por Henderson y Milstein, que se expone a continuación, que se representada gráficamente por los autores y que ha demostrado su utilidad para diseñar actuaciones para fomentar la resiliencia en contextos educativos. Se trata, por tanto, de una “estrategia para la planificación”

La bibliografía sobre el riesgo y la resiliencia recalca que las escuelas son ambiente clave para que los individuos desarrollen capacidad de sobreponerse  a la adversidad, se adapten a las presiones y problemas que enfrentan y adquieran las competencias –social, académica y vocacional- necesarias para salir adelante en la vida. De estas investigaciones surgen seis puntos relevantes que muestran de qué modo las escuelas, así como las familias y comunidades, pueden aportar los factores protectores ambientales y las condiciones que fomentan los factores protectores individuales. Estos temas conforman una estrategia de seis pasos para promover la resiliencia en las escuelas.

3.- OBJETIVOS:

Servir como guía a l@s docentes o l@s profesionales del contexto educativo (u otro contexto) para diseñar estrategias o líneas de actuación para favorecer la resiliencia de l@s alumn@s.

Para ello la “Rueda” propone 6 pasos.

Pasos 1 a 3: Mitigar el riesgo

1. Enriquecer los vínculos. Esto implica fortalecer las conexiones entre los individuos y cualquier persona o actividad prosocial, y se basa en pruebas indicativas de que l@s niñ@s con fuertes vínculos positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de ellos. De manera análoga, la bibliografía sobre el cambio escolar también hace hincapié en la necesidad de vincular alumn@s con el  rendimiento escolar y académico conectando a cada un@ con su estilo de aprendizaje preferido.

2. Fijar límites claros y firmes. Consiste en elaborar e implementar políticas y procedimientos escolares coherentes y responde a la importancia de explicitar las expectativas de conducta existentes. Estas expectativas deben incluir la de encarar las conductas de riesgo para l@s alumn@s y tendrán que ser expresada por escrito y transmitidas con claridad, indicando los objetivos que se espera cumplir.

3. Enseñar habilidades para la vida. Incluyen: cooperación, resolución de conflictos, estrategias de resiliencia y asertividad, destrezas comunicacionales, habilidad para resolver problemas y adoptar decisiones , y un manejo sano del estrés.

Enseñarlas y reforzarlas de forma adecuada ayudan al alumnado a sortear los peligros de la adolescencia como son el alcohol, tabaco y otras drogas. También son importantes para crear un medio que procure el aprendizaje “significativo” de los alumn@s y ayude a los adultos a participar de interacciones eficaces dentro de la escuela.

Pasos 4 a 6: Construir resiliencia

4. Brindar afecto y apoyo: Esto implica proporcionar respaldo y alientos incondicionales.

Es el más crucial de todos los elementos que promueven la resiliencia y de hecho, parece casi imposible “superar” la adversidad sin la presencia de afecto.

Este afecto no tiene que provenir necesariamente de los miembros de la familia biológica. A menudo lo brindan, docentes, vecin@s, profesionales, así como otras entidades. Los pares y hasta las mascotas pueden funcionar como constructores de resiliencia para adultos y niñ@s.

Quienes intentan reformar la educación reconocen que un ambiente afectivo es esencial como base de sostén para el éxito académico.

5. Establecer y transmitir expectativas elevadas (y realistas) que obren como motivadores eficaces (especialmente con aquell@s con aquell@s escolares que cargan con uno o más “rótulos” o “etiquetas” ) cuyo objetivo sea que las habilidades y potencial de alumn@s y docentes se reconozca y estime.

6. Brindar oportunidades de participación significativa: Significa otorgar a la comunidad educativa –alum@s, personal escolar y familias- una alta cuota de responsabilidad por lo que ocurre en la escuela, dándoles oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planificar metas y ayudar a otros. Que la enseñanza se vuelva más “práctica”, el currículo sea más “pertinente” y atento al mundo real, y las decisiones se tomen más a menudo en el lugar de trabajo con activa participación de todos los miembros de la comunidad escolar permitiéndoles participar

4.- RELACIÓN CON LA RESILIENCIA:

Aplicados en combinación, estos seis pasos han dado como resultados en l@s alumn@s una concepción más positiva de sí mism@s, un mayor apego a la escuela, un mayor compromiso con las reglas y mejores puntuaciones en los test estandarizados, así como significativos descensos en actividades delictivas, consumo de drogas y suspensos. Se ha constatado que estos pasos son factores cruciales para fortalecer la resiliencia en niñ@s y adultos.

5.-OTROS FUNDAMENTOS:

El documental “Pensando en los demás” emitido en su día por TV3 (traducido del japonés al catalán y subtitulado en castellano) muestra como un profesor japonés maneja su clase durante todo un curso escolar. Aunque no tiene ninguna relación directa con la “Rueda de la Resiliencia” en nuestra opinión puede servir de ejemplo a cómo se pueden trabajar cada uno de los 6 objetivos de la misma en el aula. Se puede encontrar en Internet.

6.- AMBITO DE APLICACIÓN:

De utilidad para la planificación en contextos educativos de forma que los mismos sean favorecedores de la resiliencia en sus alumn@s.

Escuela, docentes y alumn@s.

7.- VARIACIONES:

La Rueda de la Resiliencia puede aplicarse a la construcción de resiliencia en individuos, grupos u organizaciones enteras, porque las condiciones necesarias para fomentar la resiliencia son las mismas en todos los casos. Otra manera de considerar la rueda es verla como una Red de Resiliencia. Cualquier persona, grupo u organización puede evaluarse en función de la fuerza que tiene los hilos de la red en cada uno de sus seis segmentos, y todos resultarán beneficiados al entretejerse más hilos, más protección, en cada segmento.

8.- FUENTE/S:

La estrategia ha sido propuesta y trabajada para su incorporación al proyecto por Pilar Surjo de Bunes

La fuente original es:

Henderson,Nan; Milstein, Mike M., La resiliencia en la escuela. Paidos, Barcelona, 2003

Otras  referencias  bibliográficas:

Bernard, B. (1991): Fostering Resiliency in Kids: Protective Factors in the Family, School, and Communty, San Francisco, WestEd Regional Educational Laboratory.

Hawkins, J. D. y Catalano, R. F. (1990): 20 Questions: adolescent Substance Abuse Risk Factors (material audio), Seattle, WA, Developmental Research and Programs.

Hawkins, J. D.; Catalano, R. F. y Millar, J. Y. (1992): “Risk and protective factors for alcohol and other drug problems”, Psychological Bulletin, 112 (1), págs. 64-105.

Werner, E. E. y Smith, R. S. (1992): Overcoming the Odds: High-Risk Children from birth to adulthood, Nueva York, Cornell University Press.

Wolin, S. J. y Wolin, S. (1993): The Resilient Self: How Survivors of Troubled Families Rise above Adversity, Nueva York, Villard.

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En el post anterior de esta serie os presentamos el proyecto de recopilar en este blog una serie de estrategias, actividades o técnicas que pensamos pueden tener un cierto potencial para ayudar a personas que se encuentran en, o han pasado por, situaciones de una adversidad significativa.

Debemos advertir que no son estrategias de las que tengamos evidencia de su utilidad para iniciar o mantener un proceso de resiliencia. Son simplemente ideas o propuestas para pasar de la especulación teórica a una cierta concreción o aplicabilidad de lo que se va descubriendo sobre la resiliencia, tanto por los que la investigan o analizan, como por las propias personas que han resistido o rehecho de situaciones adversas.

Pero previamente queremos exponer la estructura que vamos a utilizar para exponer estas estrategias.

1.- NOMBRE:
Tiene la única finalidad de identificar la estrategia o propuesta en el conjunto de la recopilación. En ocasiones será muy concreto y descriptivo pero no descartamos la posibilidad de usar términos o expresiones metafóricas que reflejen la esencia de la propuesta.

2.- DESCRIPCIÓN:
Se trata de la explicación de la propuesta, de forma que pueda ser aplicada y replicada por todo aquel que la quiera poner en práctica.

3.- OBJETIVOS:
Se recogerán los distintos objetivos que consideramos se pueden alcanzar con esa técnica/estrategia concreta.

4.- RELACIÓN CON LA RESILIENCIA:
En este apartado recogeremos tanto las ideas que nos han llevado a pensar que esta técnica puede favorecer el surgimiento o desarrollo de la resiliencia.

En algún caso puede que la técnica, estrategia, actividad… esté simplemente inspirada en la experiencia de alguna persona en la que podemos considerar que se ha dado la resiliencia.

5.- OTROS FUNDAMENTOS:
Además de la relación con la resiliencia en algún caso podemos encontrar una relación entre la propuesta y las ideas de alguna corriente, escuela o autor de disciplinas de las ciencias sociales o humanas.

En el caso de citar algún autor o escuela concreta no quiere decir que necesariamente nos sintamos identificados con la misma. Simplemente señalamos que puede existir alguna conexión entre la propuesta y dichos planteamientos teóricos.

6.- AMBITO DE APLICACIÓN:
Como ya señalamos en la anterior entrada, la idea de esta recopilación surgió inicialmente para el contexto de la intervención en centros (de menores, mayores, personas dependientes, etc.).

En este sentido no podemos olvidar que aunque la resiliencia sea un fenómeno universal que no está mediatizado por la edad, el sexo… no podemos pasar por alto las diferencias existentes entre las distintas tipologías de centros.

Intentaremos por tanto considerar y señalar si la estrategia puede tener más sentido, por ejemplo, con ancianos que con menores; o si encaja en un centro de día que en un centro residencial, etc.

Asimismo, no renunciamos a que puedan usarse, con las oportunas adaptaciones, en otro tipo de contextos como, por ejemplo, el clínico o la relación de ayuda no profesional (los padres como tutores de resiliencia de los hijos, la ayuda basada en la amistad…)

7.- VARIACIONES
Relacionado con el punto anterior, en su caso, describiremos las posibles modificaciones que se puedan dar dependiendo del contexto, los usuarios a los que va dirigido y los objetivos a alcanzar.

8.- FUENTE/S:
Aunque consideramos que normalmente las ideas de este tipo no son de nadie en concreto, creemos que es de justicia citar a aquella persona que la haya sugerido (siempre que así lo autorice) o en qué nos hemos inspirado para proponerla. En otros casos quizá podamos citar una referencia bibliográfica.

En definitiva se trata de señalar, en la medida de lo posible, de donde procede la idea de la estrategia, técnica o actividad.

Ya sólo nos queda atrevernos a lanzar al ciberespacio propuestas de este tipo con la esperanza de que seáis comprensivos y benévolos con nosotros y, si os animáis, nos ayudéis con comentarios, experiencias que deseéis compartir e incluso propuestas vuestras, que gustosamente tomaremos en cuenta y, con vuestro consentimiento, publicaremos.

Podéis hacerlo como comentario a los post o en resilienciavalencia@gmail.com

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¿Existe para unos padres un sufrimiento mayor que saber que su hijo o hija se muere? Desde luego a mi no se me ocurre.

Supongo que por eso no compré el siguiente libro cuando lo vi una librería. No me apetece sufrir. Ni vicariamente.

Pero después de ver y leer entrevistas con su autora he cambiado de opinión y cuando pueda lo compraré.

Anne-Dauphine Julliand

Autora: Anne-Dauphine Julliand

Titulo: LLENARÉ TUS DÍAS DE VIDA

Editorial: Temas de Hoy

Año: 2012

Cuando se le pregunta porqué ha escrito este libro, contesta:

“Porque soy una mujer feliz. Y no es normal ser feliz con tanta prueba. En nuestra época, parece que es el fin del mundo cuando se sufre, cuando hay cosas difíciles en la vida. Sin embargo, se puede tener una vida feliz aunque sea una vida difícil. Las palabras se van y perdura lo escrito. Por eso compartí mi historia”

Me parece que con este libro, sus padres han ido más allá de su título. No sólo llenaron de vida los días que vivió su hija. Es probable que también hayan llenado de vida su muerte.

Aquí se puede OIR una entrevista a su autora en Radio Nacional de España

Aquí se puede VER otra entrevista también en RNE y emitida en el programa Últimas Preguntas

NOTA: Me llama la atención que cuando se le pregunta a la autora si se preguntó alguna vez por el “por qué” contesta que la pregunta, ante la noticia de la enfermedad sin tratamiento, no era esa sino el “cómo” (¿Cómo podremos vivir esto?). Interesante ¿no?

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Gracias a Antonio Molina de Redproinfa (Facebook) descubro esta novela e iniciativa social. La primera es ficción pero escrita por una familia acogedora de EEUU y basada en su experiencia.

Vanessa Diffenbaugh: «Quería construir un relato auténtico acerca del sistema de acogida de EE.UU.»

Dejo algunos enlaces:

http://www.abc.es/20120313/cultura-libros/abci-lenguaje-flores-vanessa-diffenbaugh-201203131253.html

http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/opera-prima-vanessa-diffenbaugh-libro-adopciones-sera-llevada-cine/1347053/

http://camellianetwork.org/content/camellia-network-video

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Me encanta decir que abro una nueva serie de entradas en el blog. Supongo que será por un subidón de “ego” al pensar que uno está haciendo algo importante (gracias a Dios ya se encargará alguien de bajarme los humos).

Pero también hay un motivo legítimo. La apertura de una nueva serie significa que la mirada a la vida desde la resiliencia permite reinterpretar casi todos los aspectos de la misma.

En ese sentido creo que hay un sitio en este blog para algo así como Resiliencia y Sociedad. La resiliencia no es sólo aplicable a los individuos sino también a las familias , a los grupos, a las naciones, a las sociedades, a las culturas…. Y además la relación de ayuda también puede ser entre grupos, de individuo a grupo, de grupo a individuo, de nación a nación…

Pero voy a empezar por un fenómeno doméstico reciente.

Hace unos meses, Pablo, que tiene 8 años dijo que una de sus profesoras recogía tapones para ayudar a una niña que le pasaba no sé qué. Así que empezamos a no tirar los muchos tapones de plástico que entran en una familia de nueve miembros. Hasta aquí nada del otro mundo.

Bueno sí. Sólo ese hecho modificaba el significado otorgado al gesto de recoger un tapón de plástico de la mesa de la cocina. A partir de ese momento, si tu mano lo dejaba en la basura… te sentías un miserable. Si tu mano lo dejaba en una caja o una bolsa… te sentías bien contigo mismo.

Pero no es esto lo que quería reseñar. Lo verdaderamente extraño es que en pocos días o semanas empezaron a llegarnos bolsas enteras de tapones de plástico. Habría el capó del coche y me encontraba una bolsa de plástico llena hasta los topes de tapones. Al parecer alguien se la había hecho llegar a uno de mis hijos conductores. Otro día estando en el trabajo una compañera me deja una bolsa de tapones encima de la mesa. Lo curioso es que yo no recuerdo haber comentado a nadie que los recogíamos. Pero según ella misma, simplemente se lo imaginó… ¿?

Entonces me di cuenta que por mi casa fluían tapones y tapones que, más tarde o más temprano, Pablo los llevaba a su profesora. Entonces pensé que su profesora también era seguramente una simple transmisora. Sin embargo cuando Pablo pidió recoger que le llevaran tapones pensé que ésta conocería a la niña necesitada de ayuda. Pero visto lo visto empecé a sospechar que esto no tenía que ser así. Que probablemente la profesora le pasada los tapones a otra persona que igual conocía a la niña… o no.

Pasó por mi cabeza que quizá al final del rio de tapones sólo hubiera un desalmado aprovechándose del buen corazón de la gente. Pero ¿por eso iba a cortar el flujo de mi casa? A fin de cuentas, ¡si eso servía para reciclar plástico…!

Y también recordé un comentario de Teresa de Calcuta que decía algo así como que si pensábamos ayudar a una multitud acabaríamos por no hacer nada pero sí pensamos en ayudar a una persona concreta encontraremos rápidamente la forma de hacerlo y lo haremos.

Quizá por eso fluyen los tapones de plástico. Porque pienso que estoy ayudando a un niño o niña concreto, aunque no sepa ni su  nombre, ni su enfermedad, ni nada más.

Con todo esto el otro día decidí entrar en internet y encontré bastantes referencias que me decían que si había una o varias iniciativas solidarias que habían promovido la recogida de tapones. Incluso en algunas web se señalaban puntos concretos de recogida. Pero claro ¿quien está detrás de una web? (o de un blog… je, je…) El engaño podría seguir existiendo.

Todo esto podría ser algo puramente anecdótico pero a veces es de las anécdotas y de las historias concretas de donde puedes aprender mucho. Y esto de la solidaridad fluida de los tapones me recuerda que, a veces, nos empeñamos en promover formas de solidaridad “tremendas”.

Por ejemplo. Queremos conseguir familias de acogida con campañas donde se te pide que, estando tan tranquilo en tu casa – es un decir- te comprometas de golpe a acoger a cualquier menor. Y si tiene necesidades especiales mejor. Es algo así como pedir – perdón por el ejemplo – “Crie un paralítico cerebral que es muy chulo”

Al mismo tiempo los técnicos decimos que “no tenemos familias para niños con necesidades especiales o para niños de más de 7 ú 8 años, o para grupos de hermanos…”.

Y sin embargo cuando se repasa el listado de familias acogedoras encontramos que muchas de ellas tienen a niños con necesidades especiales o con las otras características ¿Cómo cuadran estas dos realidades?

Porque un porcentaje de esos acogimientos surgieron de forma fluida. La familia primero conoció al niño o niña y después se decidió a acogerlo. Quien captó a la familia fue… el o la menor. Ya no se trataba de acoger una necesidad especial. Se trataba de acoger a Kevin, Saray o Alex. Y con él o ella  a su discapacidad.

En otros casos la familia no conocía al niño o niña pero se enteró (en el colegio, en la parroquia, en el barrio…) que había UN o UNA niña concreta que necesitaba una familia (como los tapones de plástico PARA AITANA)

En el mundo anglosajón, que nos llevan, para bien o para mal, muchos años de adelanto en “foster care” (acogimiento) esto es sabido y no dudan en “enseñar” a los niños susceptibles de ser acogidos o sus historias. Esto que yo sepa, en España, es inconcebible y seguramente calificado de inmoral. A mi me parece más inconcebible que los niños crezcan en centros. Pero no defenderé las estrategias anglosajonas porque sé que ellos también han metido la pata hasta el fondo en muchas cosas y no hay porque copiarles todo.

Lo que sí me ratifico, y el rio de tapones que fluye por mi casa así me lo subraya, es que hay maneras de implicar a familias con lo que yo llamo “los Niños Perdidos” mucho más sencillas y que no estamos explorando ni usando en la captación de familias acogedoras. Quizá sea porque trabajo en un centro donde vemos que constantemente profesores, familiares de profesionales del centro, estudiantes en prácticas…. se interesan por los menores que viven temporalmente en él.

En todo caso esta entrada no pretendía tratar de la captación de familias acogedoras sino de sacarle punta, sobre la relación de ayuda, a un fenómeno curioso que muchos hemos podido vivir en primera persona.

Y para terminar dos anotaciones más sobre los tapones:

Desde que guardo los tapones he empezado a reciclar las botellas de los tapones ¿será casualidad?

Y en segundo lugar  ayer escuché en Antena 3 (y se puede leer en su web):

Aitana podrá costearse una operación de corazón gracias a 450 toneladas de tapones

La acción ‘Tapones para una vida’, enmarcada en la campaña ‘Una sonrisa para Aitana’, que busca sufragar las intervenciones cardíacas que requiere la joven Aitana García, ha recopilado unas 450 toneladas de tapones que, tras ser reciclados y vendidos por una empresa de Ibi (Alicante), ha proporcionado 135.000 euros para la causa.

Podéis leer la noticia completa y ver la entrega simbólica del cheque AQUÍ

 

Están emergiendo otras formas de relación de ayuda que me gustaría analizar pero eso será en otro momento. Pero a modo de adelanto… ¿sabías que sin saberlo ya estás ayudando – si usas internet – a digitalizar libros y que pronto ayudarás a traducir toda la web a todos los idiomas mientras tu aprendes un idioma gratis?

(Si no te puedes esperar te recomiendo este video: http://www.youtube.com/watch?v=x1ShVyBm8GU )

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