Nueva serie: Proyecto “Estrategias para la resiliencia”

Hace unos días os anunciábamos que habíamos constituido un Grupo de Trabajo sobre Resiliencia en Valencia. De momento el mismo está en una primera fase de generar estrategias y modos de trabajo operativos entre las tres personas que lo formamos. Si la experiencia es satisfactoria podremos ampliarlo y enriquecerlo con aquellas personas que quieran participar en él. Así que, de momento, el grupo lo forman:

Rosa Herrera. Es psicóloga y docente en diferentes cursos. Ya colaboró en el blog en un artículo sobre resiliencia y alcoholismo.

Eugenio Ardid. Es psicólogo, terapeuta familiar y trabaja en un Centro de Acogida de Menores.

Javier Romeu. Soy psicólogo, “familia educadora” (familia acogedora ajena) y trabajo en un Centro de Recepción de Menores.

A través de la dirección de correo electrónico (resilienciavalencia@gmail.com) o por otros medios ya han contactado con nosotros varias personas (Bernardo, Noemí, Pilar, Elena, Carlos, Marina…) que nos han manifestado su interés o sus ánimos para esta iniciativa. Se lo agradecemos a todas ellas.

Entre las distintas líneas de trabajo que nos hemos marcado hay una que queremos construir a la vista de todos utilizando este blog como plataforma.

Uno de los objetivos del grupo es buscar formas para que los estudios y la reflexión sobre resiliencia no quede sólo en eso, reflexión, sino que sirvan de guía para la práctica de la relación de ayuda en cualquiera de su formas (profesional o no; clínica, educativa o social; individual o colectiva…).

Así que hemos pensado recopilar estrategias, técnicas, actividades… que puedan ayudar a colocar una persona en situación adversa en mejor posición para resistir y rehacerse de la misma.

No pensamos que sea probable que una simple estrategia o actividad pueda provocar la resiliencia. Pero como concebimos la resiliencia como un proceso dinámico sí que consideramos que determinadas actuaciones puedan favorecer la puesta en marcha o la continuidad de dicho proceso.

A la hora de recopilar estrategias es muy probable que estemos pensando fundamentalmente en el contexto de la intervención en centros, de día o residenciales (de menores, de ancianos, de discapacitados psíquicos, de drogodependientes….) puesto que en ellos la mismas podrían ser implantadas fácilmente. No obstante no cerramos la puerta a que puedan ser útiles en, o adaptables a, otros contextos.

Pero el proyecto necesita de dos pasos previos. El primero, que expondremos a continuación, es establecer unos principios teóricos que el grupo asume sobre la resiliencia. El segundo, que lo dejaremos para un segundo post, explicar los apartados que pensamos que deben contener las fichas que describan las estrategias.

Afortunada o desgraciadamente, la rápida difusión del concepto de resiliencia ha provocado que no todos los que estamos interesados en la ella la concibamos igual. Por eso es imprescindible que os expongamos algunos principios teóricos que el grupo asume de partida. Son estos:

1.- Consideramos que la resiliencia es un proceso fruto de un dinamismo único, para cada persona, entre los recursos externos que dispone; los recursos internos que ha ido adquiriendo y el significado que la situación adversa adquiera para ella.

2.- Según esto la resiliencia en sí misma no se puede planificar sino, y no es poco, posibilitar o favorecer.

(Como no se puede planificar la salud sino generar y desarrollar contextos y hábitos saludables – que no garantizarán la misma sino que la harán, y tampoco es poco, más probable)

3.- Igual que hay contextos (según la teoría de la doble herida expuesta por Boris Cyrulnik) que favorecen el trauma, hay contextos que lo impiden o que favorecen (no la garantizan) la resiliencia.

4. Que la resiliencia sea posible no significa que no sean necesarias intervenciones clínicas, educativas o sociales para ayudar a las personas, familias o grupos en dificultad. Las actuaciones para favorecer la resiliencia pueden ser complementarias a la intervención concreta y enriquecerse mutuamente. No obstante, en ocasiones, intervenciones planificadas pueden dificultar procesos naturales de resiliencia.

5.- Podemos incrementar el potencial curativo o reparador de un contexto introduciendo en él variables, actividades o estrategias que sabemos que pueden actuar como tutores de resiliencia. O lo que es lo mismo, orientan a la persona que sufre una situación adversa, y que le inmoviliza, hacia un desarrollo alternativo satisfactorio para él y los que le rodean.

En este sentido, asumimos que un tutor de resiliencia es una persona, un lugar, un acontecimiento, una actividad o interés… que permite a una persona rehacerse de una situación adversa que le atenaza.

Por tanto podemos intentar detectar y respetar tutores de resiliencia naturales de una persona que solicita nuestra ayuda o, en algunos contextos, introducir estrategias que sabemos que, en otros momentos y a otras personas, han funcionado como ayuda para resistir y rehacerse de la adversidad.

(Podemos recoger ostras para conseguir las perlas que algunas hayan generado o podemos introducir en algunas de ellas cuerpos extraños para forzarles a que produzcan una perla)

6.- Hemos decidido proponer estrategias para la resiliencia pensando en entornos delimitados y concretos. Como son, por ejemplo, los centros: de día o residenciales y de menores, de ancianos, de discapacitados psíquicos, de drogodependientes…..

Es una elección operativa y no excluyente. Pensamos que los centros, en los cuales residen o pasan parte del día personas que se encuentran en alguna circunstancia que requiere de un recurso de este tipo, son ámbitos privilegiados para poder aplicar estas estrategias. Pero también puede ser que alguna de las estrategias que se propongan pueda ser aplicada en otros contextos o situaciones.

En todo caso los centros, al ser contextos muy definidos, pueden ser analizados desde el punto de vista del fomento o la obstrucción de la resiliencia.

7.- Recopilar estrategias para fomentar la resiliencia (especialmente en la intervención en centros) no significa que convenga usarlas todas ellas indiscriminadamente ni que puedan acumularse unas a otras sin más.

(Del mismo modo que para fomentar el gusto de la lectura de nuestros hijos no es más efectivo comprar libros indiscriminadamente y en cantidades ingentes que pocos pero bien escogidos)

8.- Una recopilación de estrategias para la resiliencia como la propuesta por el Grupo de Trabajo sobre Resiliencia de Valencia puede tener utilidad en dos sentidos:
a) Para la aplicación, con las adaptaciones necesarias, en aquellos contextos donde las personas requieren una ayuda de otras para resistir y rehacerse de una fuerte adversidad.

b) Para servir de guía u orientación a los profesionales de la intervención clínica, educativa o social también en tres maneras:

      b.1. Como contraste para detectar aspectos que dificultan la resiliencia del cliente, paciente o usuario.

(Ej. En un contexto como un centro de reforma de menores determinadas actividades como escribir un diario; pintar; etc. pueden ser consideradas por el resto de los internos como signo de debilidad. En este caso, si un menor las desea, deberán ser apoyadas o respaldadas por la institución para contrarrestar lo anterior)

       b.2. Con independencia de su capacidad de ayudar o no a la resiliencia las estrategias propuestas pueden servir, en un contexto de centro, para conseguir objetivos individuales a través de estrategias grupales.

(Ej. El visionado en grupo y comentario de ciertas películas inspiradoras puede servir para trabajar aspectos deseables para todo el mundo como la sociabilidad, el diálogo, la empatía…)

       b.3. Como guía u orientación para la resiliencia de los mismos profesionales de la relación de ayuda en contextos de fuerte “burn out”.

Una vez expuestos estas ideas básicas sólo nos queda invitaros a todos aquellos o aquellas que queráis colaborar en este modesto proyecto a hacerlo comentando las distintas estrategias en el mismo blog. Pero también podéis mandarnos propuestas de estrategias o técnicas y, si queréis y lo valoramos oportuno, podríamos añadirlas a nuestro “almacén de estrategias para la resiliencia”.

En la siguiente entrada os explicaremos los apartados que queremos reflejar para cada una de las estrategias.

4 Comments

  1. Sergio:
    He impreso tu artículo y le he dado un vistazo y me parece una joya. Me parece una idea básica la de el fomento de la resiliencia desde el desarrollo de la capacidad de relacionarse. Creo que en el tema de drogodependencias es un tema más “evidente” pero es un tema que me preocupa especialmente en el campo en el que trabajo: menores. Es cierto que cuando colocamos a un menor en el acogimiento le estamos dando una red social alternativa o nueva pero… ¿y los menores (más mayores) que van a estar entre los 10 años, por ejemplo, y los 18 en un centro? Leeré estas fiestas tu trabajo.

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