Experiencias: el poder de una ventana

Cuando hace ya un “tiempecito” conocí la famosa “Casita de la resiliencia” presentada por Stefan Vanistendael me chocó que el desván de la misma lo definiera como la “apertura a otras experiencias”.

¿Cómo podía ayudar a una persona en una situación difícil conocer otras experiencias distintas a la suya? Sin embargo, desde entonces, la vida no ha hecho otra cosa que convencerme de la importancia de una ventana a otras realidades.

Muchas veces (cada vez menos, es cierto) he oído a gente  criticando, por ejemplo, el acogimiento temporal de niños apelando a que se iba a poner al niño en una situación mejor que la que tenía para, probablemente, luego devolverle a su situación (peor) de origen.

Evidentemente la lógica de partida del acogimiento no es esa (la del acogimiento simple en España que no las estancias vacacionales de menores saharauis, etc.). Se pretende con esta medida que el niño o la niña vuelvan a una situación familiar de origen mejorada durante el acogimiento. Pero todos sabemos que no siempre podemos afirmar que esto sea así.

En todo caso creo que la secuencia MALO – MEJOR – MALO siempre es mejor que la secuencia MALO – MALO – MALO. Por eso mantengo que el acogimiento familiar temporal de menores tiene sentido. Precisamente porque puede suponer hacer subir a un menor a un desván desde cuya ventana se ve un paisaje atractivo que le motive a (le haga desear) salir de una casa con goteras y grietas.

Entiendo que mucha gente no lo vea así. Pero me cuesta más entender porque entonces esa misma gente se toma todos los años su mes de vacaciones. ¡Es cruel si luego van a tener que volver a su trabajo!.

Ni tampoco entiendo que estén de acuerdo en que sus hijos vayan “de Erasmus” a Noruega, Bélgica e Inglaterra. Probablemente aleguen que es un experiencia enriquecedora.

Al parecer es aceptable una secuencia BUENO – MEJOR – BUENO pero es intolerable y cruel una secuencia MALO – MEJOR – MALO. Las experiencias temporales enriquecedoras  son crueles… ¡excepto para los ya ricos!.

Al parecer también a la gente que sufre la adversidad hay que convencerla de que debe salir adelante, de que luche por mejorar…¿Por qué? Porque sí. Por que es lo razonable. Lo cual sería acertado si el ser humano fuera razonable pero me temo, o quizá me alegro, que no es así. No hay nada como una buena emoción para que “movamos el culo” (perdón).

En todo caso ya dijo no sé qué padre de los planteamientos sistémicos: “la noticia de una diferencia es el primer paso para el cambio” (o algo así). Tendemos a pensar que la realidad es como es y no puede ser de otra manera. Pero el día que descubrimos que sí puede ser de otra manera ya nada será igual.

El jueves pasado tuve el placer de recoger y enseñarle el centro en el que trabajo a Iñigo,  educador de la entidad IRSE-Álava (Instituto de Reintegración Social de Álava) que trabaja en un Centro de Preservación Familiar en Vitoria. Cristina Rojo, la coordinadora del área residencial, que me conocía de este dichoso blog en el que ya es una “asidua comentarista”, me pidió si podía atenderlo ya que venía a Valencia al Congreso de Educadores Sociales.

Pues bien… la conversación con Iñigo, a lo largo de dos horas, fue para mí como si me abriera una ventana y viera un paisaje desconocido y atractivo. No se trata ahora de explicar los detalles de esta sensación. Simplemente diré que en la Comunidad Valenciana no existen Centros de Preservación Familiar. Tenemos Servicios de Intervención Familiar (SEAFIS) y Centros de Día de Menores. Pero no las dos cosas juntas.

Iñigo, que es un tipo de encantador, abrió la ventana y dijo: – Mira –. Y yo dije: -¡Ostras!…  Pero cuando se fue NO ME QUEDÉ FASTIDIADO pensando: ¡Que asco… nosotros no lo tenemos!. Al revés. Pensé… ¡Que chulo! ¡QUIZÁ ALGÚN DÍA…!

Si como profesionales a veces necesitamos subir al ático, abrir la ventana y mirar lo qué hay más haya de nuestros límites cotidianos, ¿no deberíamos pensar que la gente que está en situaciones desfavorables necesita experiencias gratificantes que le insuflen “el realismo de la esperanza”?

He sido beneficiario de la curiosidad de Cristina e Iñigo y además estoy seguro de que los menores y familias del Centro de Preservación Familiar de IRSE en Vitoria tienen suerte de que sus profesionales miren la vida con gafas de resiliencia.

(Ubicación en el blog-rrador: 8.d)

11 Comments

  1. Me ha encantado y no solo porque hables de nosotros (y además bien).
    Seguiremos explorando en la apertura a nuevas experiencias!!!

  2. Muchas gracias, es justo lo que necesitaba leer. Soy madre de dos niños adoptados, de tres y cinco años, y estoy esperando que de un momento a otro me llamen para hacer un acogimiento de un menor para fines de semanas y periodos vacacionales. Estamos ilusionados con la experiencia, aunque también un poco inquietos por cómo será todo. Me encanta tu blog. Aunque sea la primera vez que escribo, creo que me lo he leído entero. De nuevo, gracias, por esta entrada y por todas las demás.

    1. Pues espero que sea la primera vez que escribes pero no la última. El blog está a tu disposición para lo que quieras. Como familia acogedora y como psicólogo de un centro de menores donde “usamos” con vehemencia los acogimientos de fin de semana y vacaciones (en realidad no son acogimientos propiamente dichos pero les llamamos así) porque creemos que ayudan mucho a los menores, me encantaría conocer mejor vuestra experiencia, de dónde sois, etc… Si te apetece puedes hacerlo como comentario o si lo prefieres puedes emailarme a resilienciavalencia@gmail.com. Pero bueno entiendo que con dos de 3 y 5 años mucho tiempo… Gracias por tu comentario, Reyes. Un saludo.

  3. Somos de Córdoba, también soy psicóloga como tú, aunque me dedico a la enseñanza. Nuestro segundo hijo es de necesidades especiales, pero porque lo ponía en nuestra idoneidad y en su expediente, porque en la práctica yo no se las veo por ningún lado. Es un niño increíble, competente donde lo pongas. Hemos llegado al acompañamiento vacacional porque no nos vemos con recursos en este momento para una acogida y queremos hacer algo.Nos parece una experiencia buena para todos y además, desde que estuvimos en el orfanato de nuestro segundo hijo, algo cambió en nuestra vida y no podemos hacer como si esta realidad no existiera. En realidad no conocemos a nadie que haya acogido ni en la forma que lo vamos a hacer nosotros ni en ninguna de las otras (simple, permanente o de urgencia). Como te puedes imaginar, este espacio para mí es de gran utilidad y te agradezco a ti y a todo el que se preste a contarme un poco de su experiencia con menores en su casa en este sentido. Mi correo personal es reyes.ruizarrobahotmail.com.
    Miles de gracias.

    1. Gracias, Reyes por compartir tu experiencia. Me encanta saber que en Andalucía también se utilizan familias para niños o niñas que están en un centro. Por lo que yo sé no en todas las comunidades autónomas es así e incluso puede cuestionarse su conveniencia. Yo no tengo dudas que con estas estancias temporales (de ida y vuelta) salen ganando todos los implicados:la familia, el centro y, sobre todo, el o la menor. Podría argumentarlo pero no es el momento ni el lugar. Pero como tu ya sabes donde estoy y yo ya sé donde estás… Hasta pronto.

  4. Es curioso como en dos horas de compartir experiencias puede dar para tanto. Utilizando el símil de la casita : me ha posibilitado reordenar el desván, amueblarlo con menaje y elementos nuevos e incluso cambiar la iluminación. Cada vez que he compartido con compañeros/as tus reflexiones, la implicación del equipo con el que trabajas día a día, … no ha dejado indiferente a nadie. Creo que tus compañeras, los niños y niñas del Centro así como la propia institución tienen una suerte terrible de contar contigo. Espero que podamos seguir con “las refomas de casa”. un abrazo y muchas gracias.

    1. Es curioso, sí. Pero interesante… Al fin y al cabo, y no me quiero poner cursi, ¿no depende mucho la resiliencia de encuentros personales en los que se da una conexión especial? Además de que seas un tipo muy majo, un equipo que trabaja a partir de las “pequeñas nadas” de los niños merece toda mi admiración. Porque, efectivamente, las “pequeñas nadas” no contaran mucho para el BALORA pero pueden ser la salvación de estos nanos. Un abrazo.

  5. Siempre es un placer leerte, Javier.
    Decirle a Reyes, que yo soy madre biológica de dos niños, niño de 17 y niña de 14 años (ya no tan niños verdad!) y como tú, iniciamos hace dos años el acogimiento de un nino con nee de fines de semana y periodos vacacionales y, este verano hará un año que ya lo tenemos en casa todos los días.
    La experiencia es increible, muy dura no lo negaré, por la mochila de ser un niño de “nadie”, pero para mi lo peor es la batalla con las administraciones públicas, es que tú peleas por un niño que debería tenerlo todo fácil, a las familias que decidimos dar este paso; como dice mi técnica de la Conselleria de Bienestar Social “desde las administraciones públicas se debe favorecer el vínculo afectivo desarrollado por la familia acogedora, que debe ser apoyada en su dedicación y voluntad de proporcionar esta alternativa de vida al menor” ; pero la realidad no es así, y lo peor es que hay quien te dice que tú has elegido voluntariamente ese acogimiento; si, es cierto, pero y la felicidad que le estoy proporcionando a ese niño y el futuro!.
    Saludos Reyes y animo que vale la pena.
    Saludos Javier.

    1. Gracias, Marina. Me alegra mucho “leerte” de nuevo. Reyes: aclararte que nee significa …je, je… necesidades especiales (o necesidades educativas especiales). Lo que si te pediría Marina es que aclararas un tema que para Reyes sé que puede ser importante ¿empezasteis a sacar al nano sólo como acogimiento de fines de semana y vacaciones y después de conocerlo os ofrecisteis al permanente o al revés: desde el principio se os propuso el permanente y empezasteis – como es lógico- por un periodo previo de fines de semana….? Reyes y Compañia están a la espera todavía y me costa que les interesa bastante tod esto. Por cierto Reyes, no se me ha olvidado que tengo que acabar de contestaros.
      Un saludo a las dos.

  6. Hola Javier: tome el email de Reyes y empezamos a contarnos cosas.
    Pero si, primero findes y vacaciones y después la conselleria nos propuso el acogimiento, adopción…. puesto que es un niño declarado en “desamparo”. Y estamos en un acogimiento permanente.

    Saludos

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