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Archive for 14 junio 2012

Queremos avisaros que el Grupo de Trabajo sobre Resiliencia de Valencia hemos pensado un pequeño ajuste en el proyecto a pesar de que apenas ha empezado.

En las dos estrategias que se han publicado hasta ahora (estamos trabajando en otras) la lógica seguida era la siguiente: se explica la estrategia concreta y luego se argumenta o justifica.

Nos hemos dado cuenta de que esto puede suponer al final una serie de fichas con propuestas concretas pero sin orden o lógica interna y, por tanto, con reiteración de argumentos o justificaciones.

Por ello hemos decidido construir una estructura o “esqueleto” sobre el cual cimentar el proyecto, de forma que cada ficha nueva que se proponga encuentre su sitio según una lógica (acertada o no, pero lógica).

Esto supone dos pasos previos antes de seguir con nuevas propuestas.

Publicar la estructura básica y rehacer las dos fichas publicadas y ubicarlas en su sitio. Probablemente también suponga un cambio en la forma de publicación (en una página específica y no como entradas independientes)

La estructura propuesta es la siguiente:

EJE I: PONER A DISPOSICIÓN DE LA VÍCTIMA RECURSOS NECESARAIS PARA LA SUPERACIÓN DE LA ADVERSIDAD

LINEA ESTRATÉGICA 1: Asegurar el sustento físico necesario previamente a cualquier otra intervención incluyendo la existencia de momentos lúdicos y de ocio que no son lo opuesto al trabajo sino a la depresión.

LINEA ESTRATÉGICA 2: Propiciar el sustento psíquico, el apoyo emocional y la generación o fortalecimiento de vínculos humanos.

LINEA ESTRATÉGICA 3: Propiciar la disposición de experiencias nuevas, variadas y ricas que permitan pueden convertirse en tutor de resiliencia y ser el factor motivacional clave para la superación de la adversidad.

LINEA ESTRATÉGICA 4: Ofrecer modelos reales de resiliencia. Modelar la resiliencia.

LÍNEA ESTRATÉGICA 5: Ofrecer oportunidades que permitan iniciar caminos constructivos para la superación de la adversidad. Cambiar el escenario.

LÍNEA ESTRATÉGICA 6: Ofrecer retos que la persona pueda superar y generar así una sensación de potencialidad de superación. Inocular resiliencia.

EJE II: PROMOVER O FACILITAR LA ADQUISICIÓN DE DETERMINADOS RECURSOS INTERNOS EN LAS PERSONAS QUE SUFREN LA ADVERSIDAD

LINEA ESTRATÉGICA 7: Modelar y propiciar el desarrollo del sentido del humor como herramienta para ver la adversidad desde un punto de vista distinto.

LÍNEA ESTRATÉGICA 8: Propiciar el desarrollo de la introspección, la elaboración intelectual y la expresión artística o creativa en general (como formas de comunicación o vinculación indirecta)

LÍNEA ESTRATÉGICA 9: Favorecer un posicionamiento ajustado en la relación de ayuda (la pido, no la exijo y la agradezco) Desarrollo de la humildad y la gratitud

LÍNEA ESTRATÉGICA 10: Ayudar a la víctima a ayudar a otros (fomento del altruismo) como manera de obtener un equilibrio adaptativo entre el dar y el recibir.

LÍNEA ESTRATÉGICA 11: Facilitar la expresión directa del dolor a través de la elaboración de la propia historia y de la narración de la misma. Uso terapéutico de la escritura.

EJE III: AYUDAR A LAS VÍCTIMAS A ELABORAR UN SIGNIFICADO O SENTIDO ADAPTATIVO DE SU ADVERSIDAD

LÍNEA ESTRATÉGICA 12: Ofrecer claves, contractos, datos… que permitan redefinir el significado de la adversidad o verlo desde un perspectiva temporal o histórica distinta.

LÍNEA ESTRATÉGICA13: Respetar y facilitar el desarrollo de posturas trascendentes (religiosas o laicas) que pueden ser apoyo para otorgar significados que favorezcan la resiliencia.

EJE IV: META-ESTRATEGIAS

LINEA ESTRATÉGICA 14: Disponer de modelos teóricos que guíen la acción de los profesionales

LINEA ESTRATÉGICA 15: Ajustar el enfoque de la mirada que necesitamos para detectar la resiliencia y fomentarla

LINEA ESTRATÉGICA 16: Construcción de contextos curativos o eliminación de las actitudes y posturas traumatizantes del entorno.

A partir de ahora iremos redactando la justificación de cada línea estratégica a raíz de que tengamos alguna técnica nueva que proponer (paciencia). Así por ejemplo “La Rueda de la Resiliencia” propuesta por Pilar Surjo será redactada e incluida en la línea 14 “disponer de modelos teóricos que guíen la acción de los profesionales” dentro del eje META-ESTRATEGIAS.

Y “La pecera de la gratitud” será redactada a propósito de la línea 9.

Cuando se nos proponga o propongamos una nueva actuación para una línea que ya ha sido “estrenada” la redacción de la estrategia o propuesta será mucho más directa y se incorporará como una ficha más dentro de la línea estratégica (ya supuestamente redactada).

Pedimos disculpas por marearos un poco (a las dos personas que os interesa esto… je. je…) pero es lo que tienen los proyectos desarrollados por neuronas ubicadas en distintos cerebros. Que se enriquecen por las aportaciones y sugerencias de los participantes. Y a veces enriquecerse es dar dos pasos atrás aunque te tengas que comer un bocadillo de amor propio.

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La semana pasada todos los medios de comunicación se hicieron eco del repentino fallecimiento, debido a un infarto, de Manolo Preciado, uno de los más populares entrenadores del futbol español.

Para mí es una de esa personas que, no conoces ni conocerás personalmente pero que cada vez que lo ves en televisión o lo oyes en la radio, te genera una corriente de simpatía. Si tuviera que elegir adjetivos que me vienen a la cabeza al recordarlo podría escoger: campechano, natural, sensato, sincero, acogedor, divertido, humano.

Es por ello que seguí las noticias sobre su muerte y rápidamente descubrí una historia personal y familiar  muy dura. En menos de 10 años había recibido tres grandes “hachazos de la vida”. La pérdida de su mujer por una cáncer; la de un hijo de 15 años por un accidente de moto y, más recientemente, la de su padre en un accidente, llamémosle respetuosamente, absurdo.

Todos los periodistas o personas que lo conocieron insisten en el contraste entre su carácter abierto, acogedor, vital… y la “tasa inusualmente alta de desgracias” en su vida.

Y buscando información sobre ello he dado con algunas supuestas manifestaciones que hizo al respecto. Digo supuestas porque las fuentes son indirectas y no puedo afirmar que las hicieras. Aún así me voy a referir a ellas:

La vida me ha tratado mal en algunos aspectos pero demasiado bien en otros“.

Sinceramente me encantaría averiguar si esta frase la dijo literalmente porque hay una palabra muy significativa en ella: “demasiado”. Porque quien considera que la vida te puede tratar “demasiado bien” es porque tiene claro que, en la vida, lo aparentemente bueno puede resultar malo y viceversa. Implica reconocer que algo “objetivamente bueno” puede acabar resultando malo. Significa ser consciente de que el premio gordo de la lotería puede arruinar tu vida; o que un trabajo de ejecutivo en una gran empresa puede resultar la puerta de entrada al alcoholismo. Por ejemplo.

Quien sabe que esto es así es porque también sabe que un aparente mal puede ser el inicio de otro camino positivo (aunque haya que recorrerlo con el dolor a cuestas).

No pretendo afirmar que Preciado quisiera decir todo esto. A lo mejor simplemente estaba expresando que tenía motivos para reprocharle a la vida pero que eso no le ocultaba que, en otros momentos, circunstancias o parcelas, la vida le había sonreído. En todo caso a eso se le llama gratitud y es una actitud muy importante para la resiliencia.

Hay que levantar la cabeza y pensar que siempre hay alguien alrededor que te va a necesitar

Otra frase significativa. Lo normal sería pensar que cuando te ocurre una gran desgracia habría que levantar la cabeza para que los demás te vean y te ayuden. ¡Estoy sufriendo, ayudadme!

Pero un recurso para la resiliencia es paradójicamente el altruismo. En vez de centrarme en mi sufrimiento me centro en el de otro. Y así, al centrarme en el dolor de otro, me “descentro” o me olvido del mío.

Preciado lo dice mucho mejor que yo: levantar la cabeza y buscar el dolor de otro que me necesita. Ayudándole e él o ella me ayudo a mi.

Y tres…

Cuando murieron mi mujer y mi hijo tenía dos opciones. Tirarme de un puente o seguir adelante. Decidí lo segundo

Efectivamente: dos opciones. Dos caminos. El de la “desgracia de la desgracia” y el de la “oportunidad de la desgracia” O parafraseando a Cyrulnik en esta segunda opción  (no soy yo el que se atreve a utilizar esta expresión casi blasfema) la  maravilla del dolor.

Pero lo que me sorprende de esta frase de Preciado no son las opciones. Es su rotundidad al afirmar que decidió él.

¿Es, por tanto, la resiliencia una decisión?

No es fácil contestar a esta pregunta. Ninguna de las dos posibles respuestas(Sí o No) me convence. Cada una me deja un sabor amargo.

Tendré que madurarlo. Volveré a ello más adelante.

Así que de momento me recrearé en la admiración a su persona  y me conformaré con pensar que, en todo caso,  es un…

Don, Manuel  Preciado.

Deseo de todo corazón, Manuel, que su hijo, el que lloraba desconsoladamente en su entierro, tenga el mismo don que usted. Porque siendo muy joven la vida le ha dado ya cuatro zarpazos terribles. Lo va a necesitar.

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1.- NOMBRE:

LA PECERA DE LA GRATITUD

2.- DESCRIPCIÓN:
En el contexto de un centro, se coloca un recipiente de cristal o material traslúcido (pecera por ejemplo) lo más decorativo posible, con capacidad suficiente, y en un lugar visible.
Por otra parte se pone a disposición de cada uno o una de los o las usuarios/as y personal del centro un número determinado (5 por ejemplo) de sobres de distintos colores vivos.
Cada sobre (tamaño normal) lleva en su interior un sobre más pequeño (tamaño tarjeta, por ejemplo) de color blanco y con una cuartilla doblada en su interior.
En el momento de entrega de los sobres  se explica la manera de utilizarlos.
Cada propietario puede utilizarlos libremente para agradecer a cualquier persona del centro lo que estime oportuno. Apunta el destinatario en el sobre blanco y explica el motivo de su agradecimiento en la cuartilla. Puede optar por firmar la nota o hacerla anónima. Después de cerrar el sobre blanco (pegando la solapa) lo introduce en su sobre de color y, sin cerrar el mismo, lo deposita en la “pecera” en el momento que considere oportuno.
En la medida que la pecera recibe sobres de distintos colores se va visualizando o simbolizando el, por así decirlo, “nivel de gratitud en el centro”. Pero sobre todo, la pecera con sobres de colores y los sobres en posesión de cada persona pretende actuar como un recordatorio de un ejercicio que ha sido contrastado experimentalmente como beneficioso en muchas formas: la expresión de la gratitud.
Cada determinado periodo de tiempo (cada mes, por ejemplo) se procede a vaciar la pecera y alguien (los mismos usuarios/as por orden rotativo, por ejemplo) se encarga de sacar los sobres blancos de los sobres de colores; clasificarlos por destinatarios y hacerlos llegar discretamente a los mismos.
Se puede optar por registrar y publicar el número de sobres de colores depositados en cada periodo en el centro.
Dado que la estrategia pretende que los sobres de colores actúen como símbolo o recordatorio de la conveniencia de agradecer deberá arbitrarse un sistema para la reposición de sobres (ver variaciones)

3.- OBJETIVOS:
 Recordar  a través de un estímulo visual la posibilidad de agradecer a la otra cualquier cosa.
 Fortalecer vínculos y apoyo emocional
 Centrar la atención en lo positivo (frente a la natural tendencia a atender a lo negativo)
 Favorecer el reconocimiento a los demás ante pequeñas cosas que han hecho sentir bien al otro.
 Generar bienestar, en las personas que reciben el reconocimiento, rompiendo la tendencia natural de transmitir tan sólo las cosas negativas.
 Posibilitar cambiar la mirada negativa que se tiene sobre uno mismo sintiéndose una persona significativa para el otro.

 

4.- RELACIÓN CON LA RESILIENCIA:
La estrategia no se justifica por una relación directa entre gratitud y resiliencia, pero sí existen aspectos relacionados con ambas que pueden justificar que se argumente una relación indirecta.
Por un lado, agradecer algo a alguien (dar las gracias) implica reconocer que ese alguien ha hecho algo por mí que no tenía obligación de hacer, y que quizá ni siquiera es consciente de lo que ha significado para mí. Y en todo caso, aunque fuera su obligación, estamos reconociendo una calidad especial en su relación con nosotros. Por otro lado agradecer algo a alguien significa aceptar que alguien ha hecho algo por o para nosotros y por tanto por un momento la persona se ha sentido importante para alguien.
Todo esto entendiendo el agradecimiento como una actitud interior y no solamente como una fórmula de cortesía. Cuando alguien nos ofrece algo que no necesitamos (o creemos no necesitar) la expresión amable será “No, gracias” pero la actitud interior en realidad puede ser en realidad “No gracias” (No tengo nada que agradecerte porque no he pedido ni necesito lo que me ofreces).
Las personas víctimas de una adversidad (dependiendo de muchas variables personales e interpersonales) pueden encasillarse en una posición permanente de víctima y en una postura interior de exigencia de la ayuda (Yo ya tengo bastante con lo mío, Todo el mundo debe ayudarme, Nadie me ayuda…) o de desprecio de la ayuda (No necesito nada, no merezco nada, soy indigno, quiero ser invisible…)
La desgracia sufrida puede así llegar a invadir áreas de la vida de la persona que no tienen relación directa con la misma. El fomento de la gratitud sincera puede ayudar, de forma indirecta, a colocar la desgracia sufrida en su justo punto.
Por otra parte,  tanto el desprecio de la ayuda, como la exigencia de la ayuda, suelen tener el efecto interpersonal de la tendencia al aislamiento. Los posibles agentes de ayuda se cansarán de ofrecer la ayuda rechazada o emocionalmente se distanciarán si se les presiona y exige (te ayudo sólo porque no tengo más remedio pero no me pienso implicar).
Por el contrario la ayuda agradecida es probable que tenga un efecto reforzador de la relación de ayuda en la medida de que el que da también recibe algo que puede ser positivo para él (el reconocimiento y gratitud de la persona ayudada). Es más probable, por tanto, que surja una cierta corriente de simpatía que pueda desencadenar en relaciones más consistentes. Que puedan generarse vínculos afectivos en relaciones que no estaban a priori definidas por el afecto.
Además el agradecimiento recibido puede generar un sentimiento de bienestar a las personas que lo reciben ya que el reconocimiento del otro puede sorprender y a la vez animar. La tendencia natural es que las recriminaciones por el comportamiento superen en numero al  agradecimiento o reconocimiento por lo que se ha hecho bien.
Boris Cyrulnik, en su bibliografía, resalta la importancia que adquiere el significado que tienen los acontecimientos para nosotros más que los acontecimientos en sí mismos. Por tanto, una mirada, un gesto, una sonrisa puede adquirir, en un momento dado, un fuerte significado de aceptación, comprensión o apoyo emocional para nosotros, incluso aunque el otro no se haya dado cuenta realmente de como nos ha ayudado este pequeño gesto. Es así como muchas veces las personas se convierten en tutores de resiliencia para otras.
La vida esta llena de pequeñas cosas que hacen que, en ocasiones, seamos capaces de cambiar la mirada de nosotros mismos y de los demás. Fijarse en estas pequeñas cosas, reconocerlas y verbalizarlas al otro (incluso aun de forma anónima) puede generar un sentimiento de bienestar mutuo y por supuesto un cambio de mirada.
Favorecer tutores de resiliencia es uno de los objetivos que nos marcamos. En este sentido muchos de los usuarios han tenido una historia difícil donde la tónica general en su vida ha sido el desprecio y la humillación, teniendo un concepto de sí mismos negativo ya que las personas significativas para ellos le han podido marcar a fuego su poca valía. Recibir el reconocimiento del otro puede favorecer cambiar la mirada hacia sí mismo ya que se sienten significativas para alguien. 
La bibliografía sobre resiliencia hace hincapié en como la aceptación incondicional del otro se ha convertido en muchos casos en un pilar importante para que se inicie el proceso de resiliencia en muchas personas que han sufrido situaciones de adversidad en su vida, en este sentido el recibir agradecimiento del otro puede generar un primer paso para sentirse aceptado y reconocido por el otro y por tanto iniciar este proceso. Ninguna relación de ayuda es unidireccional por tanto este mismo proceso se puede favorecer también con esta técnica en las personas que reconocen la ayuda recibida del otro.

5.-OTROS FUNDAMENTOS:
En el libro “La Ciencia de la Felicidad” (Ed.Urano) de Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología de la Universidad de Harvard y doctora de psicología social por la Universidad de Standford se recogen distintas investigaciones que avalan que la expresión de la gratitud tiene distintos efectos positivos como reforzar la autoestima y el amor propio; estimular el comportamiento moral; ayudar a establecer vínculos sociales; inhibir las envidias, la rabia, la codicia y la amargura y, específicamente señala que ayuda a afrontar el estrés y el trauma.
En su libro “59 segundos” (Ed. Integral) el psicólogo Richard Wisseman señala el ejercicio de la gratitud como una manera de romper el fenómeno de la habituación a las experiencias agradables y positivas de la vida.
También son conocidas la investigaciones de Robert Emmons y  Michael McCullough sobre psicología de la gratitud.

6.- AMBITO DE APLICACIÓN:
No se detectan aspectos diferenciales en función de edad, tipo de problemática, etc. Por tanto, no se ciñe exclusivamente a un contexto sino que puede ser utilizado fácilmente en diversos ámbitos donde queramos favorecer el proceso de resiliencia, ya sea en un contexto educativo (restringiéndolo al aula o al espacio reservado para las tutorías), bien en un contexto más de intervención (centro de menores, ancianos…) o incluso utilizado como técnica terapéutica en el ámbito clínico.

 
7.- VARIACIONES:
 Por algún motivo especial podría optarse por excluir al personal del centro o contexto donde se instaura. No obstante se considera que repartir los sobres a los profesionales no les obliga, como tampoco a los/las usuarios/as, a utilizarlos. Por tanto se considera que la estrategia tiene mucha más potencia en la forma que se plantea y que es mucho más coherente con la idea expuesta  anteriormente de propiciar la aparición de tutores de resiliencia.

 Puede usarse en contextos de servicios de ayuda (no centros) simplemente pidiéndole (prescribiéndole) a la persona que sufre la adversidad o que necesita la ayuda que cubra un cupo determinado de agradecimientos en determinado tiempo. En la literatura sobre el tema se recogen experimentos controlados en este sentido. En este caso los sobres pueden usarse como un simple recordatorio visual y como soporte físico para registrar a quien se le agradecería algo (se le exprese de verdad o no).

 Se puede optar por dejar que las personas pidan por si mismos más sobres cuando los necesiten o establecer un procedimiento por el cual se les pregunté cuántos han usado desde la última vez y se les reponga igual número. Dependiendo de una opción u otra la estrategia será más o menos directiva (con las ventajas e inconvenientes que cada opción implica). Una situación intermedia (pero complicada de gestionar) es que se opte por ser directivo solamente con los usuarios/as que se considere que lo necesitan (prescripción especifica de la estrategia para algunos usuarios).

 Esta estrategia se ajusta a la expresión de gratitud a otras personas. La expresión de gratitud impersonal (por la salud, por la familia…) -como antídoto de la “desgracia de la desgracia”- probablemente requiera de una estrategia específica.

8.- FUENTE/S:
La estrategia ha sido propuesta y redactada por el Grupo de Trabajo sobre Resiliencia de Valencia.

Puedes descargar la ficha en formato pdf

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Hace muy poco tiempo descubrí la historia de Bosco Gutiérrez. Se trata de un prestigioso arquitecto mejicano que hace 20 años fue secuestrado. Su cautiverio duró 257 días.

Los detalles de la experiencia se pueden conocer de muchas formas puesto que existen videos en Internet; se acaba de publicar en España un libro y pronto se estrenará una película.

Cuando fue secuestrado ya era un arquitecto famoso y pertenecía a una rica y numerosa familia mejicana. Estaba casado y tenía 7 hijos.

En unos pocos minutos que dura la entrevista que emitió hace poco el programa “Últimas preguntas” de RTVE escuché del propio protagonista tres estrategias que me impresionaron y que demuestran que aún en un zulo de pocos metros uno puede resistir y rehacerse de la privación de libertad y de la incertidumbre extrema.

1.- A los pocos días del secuestro Bosco decide dejarse morir. Su estado anímico era pésimo. Al impacto del secuestro en si mismo se sumo una terrible sensación de indignidad. Los secuestradores le han estado presionando para que facilite información sobre su familia y Bosco ha cedido. Mejor dejarse morir. Bastará con no comer.

Pero los secuestradores necesitan a Bosco en buen estado puesto que la familia ha pedido pruebas de vida. Así que, cuando por la cámara de TV con la que lo vigilan, descubren que su debilidad es extrema se muestran condescendientes. Ante la primera oferta de los secuestradores Bosco pide un whisky con hielo, en vaso de cristal. Cuando se lo dejan, se arrastra hasta él y después pasa minutos y minutos recreándose con él. Se humedece los labios, se refresca la frente, juega con los cubitos… Y ¡de repente una idea va tomando fuerza en su interior! Y tras momentos de combate y lucha interior ejecuta su improvisado plan: se vuelve de espaldas a la cámara y disimuladamente vuelca todo el contenido del vaso en el inodoro.

Con este acto Bosco ha dinamitado su privación de libertad. Podía haber disfrutado del placer añorado. Pero al rechazarlo ha recuperado parte de su libertad, ha recuperado el control. Él decide si tomar el whisky o no. Ni los secuestradores le pueden limitar en esta decisión. Su dignidad se restaura. Es el primer punto de inflexión.

2.- Desde el primer momento los secuestradores le han dejado tener papel en blanco y algo para escribir. Bosco, algo más activo tras la recuperación de su autoestima, decide escribir una carta. Pero no una la carta que enviaría a su familia si pudiera. Al contrario. Decide escribir la carta que recibiría de su familia si pudiera. Para escribirla solo tiene que imaginarse que el está libre y que es un hermano suyo el que ha sido secuestrado. Con la escritura consigue salirse del zulo y le cuenta a su hermano que el secuestro ha afectado a toda la familia. Y que toda la familia está trabajando en equipo para solucionarlo. Y lo que a él le toca es resistir, mantenerse lo mejor posible. Si no lo hace estará traicionando al equipo, a la familia.

Bosco, que además de escribir la carta se la envía, la recibe y la lee, se ha descentrado. Se ha puesto en el lugar de las otras víctimas (su familia) y en este movimiento ha encontrado un motivo para aguantar.

Ya ha recuperado su dignidad, el control y ha encontrado un motivo: no tirar por la borda el trabajo de los suyos. Ahora ya puede pasar el contraataque.

3.- Bosco recuerda que a los 12 años tuvo un sueño, una pesadilla, que contó a su madre. Soñó que estaba en el infierno. Su madre, católica fervorosa, le interpretó el sueño. Se ha visto en el infierno porque no está evangelizando. La vida cristiana es para ella como una moneda con dos cara: por un lado la santidad y por otro el apostolado, es decir, el anuncio a todos los hombres del amor sin límites de Dios. Si falla una cara no hay monada. Durante años, hasta el día de su boda, su madre le recordará el maldito sueño. Pero ahora, en el zulo, secuestrado, aquel mensaje machacón de su madre toma máximo sentido. y su vida recupera el sentido.

Y tiene 5 tipos anónimos (se cubren la cara y se comunican con él por escrito) a los que anunciar el amor de dios. Y que mejor contexto que el del amor por excelencia: el amor al enemigo. Y, de esta forma, Bosco pasó de ver a sus captores como verdugos y pasó a verlos como víctimas también.

Finalmente, un día, tras 257 de cautiverio, logrará escapar. No es lo importante. Podía haber terminado de otra manera. Podría haber sido liberado por la policía o por los propios secuestradores tras el pago del rescate. O podría haber muerto. Pero en ese caso no habríamos conocido esta historia donde una persona confinada a la fuerza en un zulo recuperó su espacio interior.

Meses antes Bosco había dado una conferencia en California sobre la importancia del espacio interior en la arquitectura mejicana. Y su familia utilizará esta idea para comunicarse con él. Por las fotos de prueba de vida sabían que leí la revista americana Newsweek.

Así un día descubrirá y llorará al leer en esa revista un anuncio (en inglés) llamado “La riqueza del espacio interior” seguido del subtitulo “Tu eres nuestro proyecto más importante” Iba precedido de un logo que era el esquema del ángulo más preciado por él de… ¡su propia casa! La supuesta empresa de arquitectura, “La Glorieta Group” (La Glorieta era el lugar elegido por su familia como centro de operaciones) terminaba su anuncio con el siguiente párrafo:

“Teniendo en cuenta la búsqueda constante de la excelencia en la resolución de cada detalle, y a pesar de las circunstancias constreñidas de tu proyecto y la escasa comunicación, te garantizamos todo nuestro esfuerzo para obtener una salida exitosa”

Efectivamente la salida fue exitosa y la continuación también. 20 años después Bosco dice que no hay un solo día de su vida que no recuerde su cautiverio. Pero no para rememorar la angustia y la desgracia. No como agujero negro que todo se lo traga. Más bien como un faro que guía su vida.

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