¿Puede el significado quemar calorías?

Esta mañana mientras calentaba motores (cosas de la edad) pensaba que nunca he conseguido adquirir el hábito saludable de hacer ejercicio sistemáticamente, aunque sólo fuera el de andar media horita al día.

Entonces mi orgullo ha salido en mi defensa con los argumentos habituales: “Y con el follón de familia que tienes ¿de donde sacas tú media horita?”Pero si no paras, si todos los días acabas reventado“¿Que es eso de que este tipo de actividad no sirve? ¡Que me lo expliquen!

Y en eso he recordado un experimento explicado en un libro (aunque me temo que no recuerdo en cual). El hecho es que se utilizó a un grupo de auxiliares de limpieza de un hotel. A la mitad de los o las mismas se les explicó los beneficios del ejercicio físico para la salud y para la pérdida de peso. También, creo recordar, se les habló de cómo podían hacer ejercicio al mismo tiempo que hacían su trabajo: hacer camas, recoger toallas del suelo… Con la otra mitad no se hizo nada, excepto pesarlos, para tener un grupo control.

Al cabo de un tiempo (no recuerdo cuánto) el grupo al que se le había dado la charla había perdido peso en relación al grupo control.

Al parecer la charla cambio el significado que las personas del grupo experimental daban a su actividad física. Pasaron de “¡Otra p…. cama que hacer!” a “¡Venga! ¡Una oportunidad para fortalecer los abdominales o las lumbares!”

Es un bonito ejemplo de cómo el significado (una atribución mental) puede tener efectos concretos o materiales. Evidentemente no es una cuestión mágica. La atribución “estoy haciendo ejercicio que es algo bueno y saludable para mí” probablemente incrementó la calidad y la cantidad del ejercicio, y de ahí la pérdida de peso.

No es más que lo de la historia archiconocida de los tres picapedreros en la que la satisfacción por la tarea dependía totalmente del significado que le atribuían (condena o maldición, trabajo al aire libre o construcción de una catedral).

Sólo que en forma de experimento y con datos cuantitativos. Así que valía la pena apuntarlo en el blog.

Y ahora me voy a poner a:

Opción A) “Redactar un p. informe”  B) “Contribuir al bienestar de unos menores explicando sus características y circunstancias y proponiendo la mejor opción para los mismos”.

NOTA: Si localizo el libro donde se explicaba el experimento lo señalaré aquí. Se cita en el libro de Shawn Achor “La felicidad como ventaja” RBA y el artículo de referencia es Crum, A.J. y Langer, E.J, “Mind-set matters: Exercise and the placebo effect”, en Pschological Sciencie, 18 (2), 2007, pág. 165-171

2 Comments

  1. Que grande eres Javier. Estos días a cuenta de informes y memorias sale el recurrente debate de para que tanto papel que nadie lee. Yo les digo que para mi. Es la manera de estructurar mi pensamiento y además da la posibilidad de hacer debate ya que trabajamos en grupo. Si algún técnico los lee seria la leche!!!! la quema de calorías es posible que sea la misma pero el reporte es maravilloso. Un saludo

    1. Un precioso ejemplo, Iñigo, del valor añadido del sentido en las cosas. De los informes como trámite y papeleo a los informes como reflexión y colaboración. Si es que cada vez veo que lo del significado es la clave de muchas cosa. Gracias por tu comentario y que descanses.Un abrazo.

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