Mira… ¿ves la resiliencia?… Ahora sí…. ahora no… ahora sí….

Cuando oí la noticia de la muerte violenta de la novia del atleta olímpico y paralímpico Oscar Pistorius pensé que tenía que seguirle la pista en relación a la resiliencia. ¿Era Pistorius un ejemplo de resiliencia? Y si era así y había disparado a su novia al confundirla con un ladrón ¿no sería “un porcentaje de desgracias mayor de lo razonable” el que tenía este chico? Y si finalmente se trataba de un crimen pasional ¿dónde quedaba su resiliencia?

Pero antes de analizar estas cuestiones… unas disquisiciones previas.

Al principio de cometer la imprudencia de dar cursos o charlas sobre resiliencia, cuando el término no se había todavía popularizado, notaba que muchas personas se sentían incómodos porque quizá yo no les ofrecía claves suficientes para determinar cuando se trataba de un caso de resiliencia y cuando no.

En aquella época intentaba tranquilizarles diciendo que, a diferencia de en la física donde las fuerzas y resistencias se pueden medir, en lo psicosocial o en lo humano no teníamos instrumentos objetivos y que no se obsesionaran. Que ellos o ellas mismas decidieran sí querían ponerle o no la etiqueta de resiliencia  a la reacción de una persona frente a la adversidad.

En todo caso, si empecé a desarrollar un apartado en los cursos para aclarar LO QUE PARA MÍ NO ERA LA RESILIENCIA.

Luego el término resiliencia se popularizó, se puso de moda, las editoriales y el coaching se subieron a la misma y empecé una cruzada personal contra el adjetivo “resiliente”. Particularmente solo me interesa la resiliencia como un sustantivo aplicable a la vida.

Solo podría tolerar el adjetivo (no reconocido aun por la RAE) “resiliente” como “persona en la que se manifiesta, en un momento, dado la resiliencia”. Ya sé que es una simple cuestión de lenguaje y que personas personas cobardes pueden realizar un acto heroico y que un persona valiente puede salir huyendo en alguna ocasión. Pero la tendencia es a pensar que el adjetivo es una cualidad permanente del sustantivo. De esta manera decir que una persona es resiliente es decir que en ella siempre o casi siempre se da la resiliencia.

Y eso supondría reconocer que la resiliencia es una características solo interna. Y quien me ha aguantado más de un post o de una charla sabe que no me interesa esa forma de entender la resiliencia.

Así que he empezado a plantear en charlas o cursos la pregunta ¿qué pasaría si nos enteramos (Dios no lo quiera) que Tim Guenard, icono de la resiliencia, ha abandonado a su familia y vaga, como en su juventud, por las calles de París pero ahora como un sin techo alcoholizado? ¿Que pasaría si llega la noticia de que el propio Boris Cyrulnik ha decidido voluntariamente abandonar la vida? ¿Ya no podríamos hablar de resiliencia en sus vidas?

Por eso el caso de Pistorius me parece digno de ser reseñado en este blog.

En primer lugar no tengo claro si le pondría el adjetivo de resiliente. Algunas de las noticias que podemos leer, escuchar o ver estos días lo definen como “icono de la superación personal” (y por cierto…. utilizan esta expresión porque no existe el adjetivo “superante”) Pero no es exactamente lo mismo superación que resiliencia.

En la superación o en la curación la adversidad es vencida. Tengo una enfermedad limitante o grave y un tratamiento o una intervención quirúrgica hacen que la misma desaparezca. Nazco sordo pero un implante tecnológico me devuelve la audición y ya no soy sordo. Ciertos avances ortopédicos le permiten a una persona sin piernas de rodilla para abajo andar y un diseño biomecánico y un material específico, correr como cualquier otro.

De hecho si el Comité Olímpico o la Federación Internacional de Atletismo le han permitido competir contra atletas sin discapacidad es porque habrán considerado que las prótesis no le dan ventaja ni desventaja significativa respecto sus competidores.

Sin embargo Oscar Pistorius sí que protestó airadamente cuando un atleta brasileño le ganó en la final de las Paraolimpiadas alegando que usaba unas prótesis que le daban ventaja. El Comité Paraolímpico Internacional desestimó totalmente esta argumentación.

En todo caso lo que tengo claro es que la resiliencia implica resistir y rehacerse de la adversidad pero no que ésta desaparezca. Y también que la superación de Pistorius no sólo ha sido posible a características personales sino a circunstancias externas. Pertenece a una familia con dinero lo que le permitió acceder a unas prótesis de fibra de carbono a las que casi seguro no habría tenido acceso sin hubiera crecido en el barrio de Soweto de la ciudad de Johannesburgo de su Sudáfrica natal.

No quiero quitar valor a su proeza, puesto que su hazaña implica una determinación y un esfuerzo, que otros en sus mismas circunstancias no habrían desarrollado. Pero no podemos olvidar que la superación como la adversidad no es absoluta.

Pero si finalmente se confirmara que disparó a su novia intencionadamente tendríamos que aceptar que las características personales que le llevaron al éxito en el atletismo no se tienen que transferir a todos los aspectos de su vida.

Probablemente todos conozcamos a alguien con una inteligencia privilegiada pero con la misma inteligencia emocional que un protozoo. Quizá Pistorius tiene la constancia y la perseverancia de una hormiga para unas cosas y la poca tolerancia a la frustración de un niño mimado para otras.

Y esto me lleva a concluir que, aunque es verdad que aprendemos lo que es la resiliencia en la vida de muchas personas, esto no significa que ésta tenga que aparecer en todos los momentos de su vida como si fuera un título universitario que una vez que se obtiene ya no se pierde.

Por eso yo prefiero mirar en la vida de las personas y, como en el chiste del tonto al que le preguntan que compruebe si los intermitentes de coche funcionan, decir “Ahora la veo”…. “ahora no” … ”ahora sí”……

Y creo que precisamente ese contraste RESILIENCIA ON/OFF el que nos puede dar muchas pistas sobre las condiciones para que la resiliencia se dé y poder favorecer su aparición.

10 Comments

  1. Excelente reflexión Javier:
    Estoy totalmente de acuerdo. Andaba “dando vueltas” a esa idea de que la vida, la adversidad y la resiliencia son como esas puertas que tanto me gustan de los hoteles, las giratorias. Tan pronto entras como de repente sales. Parece que los grandes testimonios de la resiliencia lo son para siempre y una vez transformados y Re-nacidos ya sólo tiene que dedicarse a dar charlas, pasear sus videos por facebook y youtube. Pero está claro que no es así. Lo veo día a día, sales de una relación de malos tratos y te metes en el charco de un desahucio por gastarte el dinero en un negocio de chuches, y así sucesivamente. Lo rescatable es la CAPACIDAD para RE-hacerse y volver a poner en marcha los mecanismos resilientes, esa fortaleza que les da encontrar un sentido a su vida digno de admirar.
    El que piense que la resiliencia es un escudo para siempre la lleva clara.
    un abrazo.

    1. Veo Inigo que somos muy complementarios: tu trabajas en el riesgo, yo en el desamparo. Yo pongo ejemplos de los libros y tu ejemplos de la vida…je, je… Espero que eso sirva para dar juego en abril en ADDIMA. Un dia de estos te emailo para ir dándole vueltas a lo que nos han liado. Un abrazo.

  2. Interesante reflexión Javier,
    La verdad es que por lo mediatico que ha sido es imposible no reparar en la noticia y, como bien decís, re-pensar en sus capacidades resilientes. Excelente ejemplo el de las puertas giratorias. Sólo que una vez que entras, si vuelves a salir, estás afuera, pero no como antes. Ya sabes que puedes volver a entrar, que existe esa entrada y que la forma de entrar ya la conoces. No eres el mismo de antes. Eres mejor, aunque vuelvas a vivir una situación adversa. Gracias a ambos por tantas buenas invitaciones a la pensar para “hacer” mejor. Buen domingo..

    1. Y yo me sumo al comentario de Iñigo. Creo que tu idea de que la experiencia resiliencia aumenta las probabilidades de resiliencia futura puesto que ya has tenido experiencias de “vencer” la adversidad es esencial y real y a veces en mis elucubraciones me olvido de ese caracter “autogenerativo” de la resiliencia. Gracias por recordárnoslo.

  3. Hola, Javier, Iñigo y Montse (y el resto de amigos del blog) : Me gusta mucho la puntualización de Montse sobre la metáfora de Iñigo, de la puerta giratoria. Es verdad, cuando sales, no estás en el mismo lugar desde el que entraste antes…
    Pero dándole algo más de vueltas a la metáfora, me pregunto… ¿no será que no es una puerta giratoria, sino una especie de laberinto, en el que hay un significado al final? Digo, cuando lo encuentras, todo, lo anterior, lo presente y lo futuro, cambian, y ese signo del cambio el que se convierte en permanente. Si Tim volviera a vagar por Paris, aún cuando estuviera borracho y sucio, miraría de encontrar un sentido común a su vagar, estoy convencida.
    No creo, modestamente, que se trate de que la resiliencia sea algo de lo que se sale y se entra, sino más bien un camino, un proceso en el que para dar pasos adelante, en ocasiones damos pasos para atrás. Aún cuando ese paso para atrás, en un momento dado, pueda ser fatal (para nosotros o para otros). Ser resiliente, pienso, no es ser perfecto. Es buscar sentido incluso a la imperfección…
    Besos.

    Gabriela

    1. Hola, Gabriela:
      Me parece muy interesante lo que planteas. Me encanta la idea de todo lo anterior cambia porque desde que leu “La paradoja del tiempo” de Zimbardo me di cuenta de que no somos seres que viven en el presente y van dejando un pasado atrás y tienen un futuro, sino que en cada momento presente se reconfigura el pasado y el futuro. Y sí, estyoy de acuerdo, el Tim alcoholizado tendría una xperiencia de resiliencia que no había tenido todavía el Tim delincuente juvenil.
      De todos modos todo esto creo que es debido a que yo he orientado el tema de la RESILIENCIA ON/OFF desde el punto de vista del observador (ahora la veo ahora no). Pero claro, desde la óptica del sujeto no se trata de ahora la tengo ahora no la tengo, porque como bien decía Montse sería ahora la tengo y probablemente mañana la vuelva a tener y cada vez más…. Y sobre lo de buscar sentido a la imperfección… Un niño acogido en mi casa con discapacidad me ha enseñado a que quizá la resiliencia consista precisamente en “desarrollar al máximo todas las propias limitaciones” Es decir, no tanto en superar las limitaciones sino en tomar conciencia de las mismas para desrrollar otros caminos satisfactorios y productivos para si mismo y los demás. Un beso- Gracias a ti, a Montes y a Iñigo por vuestras ideas.

  4. No me queda claro con lo de ON/OF Puesto que si es así, yo lo relaciono mas con la relatividad existencial de cada individuo adjudicando cada una de sus potencialidades y deficiencias intrínsecas NO CREEN?

    1. Gracias por tu comentario Israel. Lo que quería expresar es que para mí la resiliencia no es el resultado solamente de capacidades (o deficiencias en su caso) personales sino de el hecho de que en un momento se den las condiciones para que se dé (o no) la resiliencia, pero siempre partiendo de la idea de Boris Cyrulnik de que la resiliencia necesita de la combinación de recursos externos, internos y sobre todo de la atribución de significado o sentido. Por tanto lo que quería expresar es que la historia de una persona en un momento dado puede tomarse como un ejemplo de resiliencia pero que en otro momento (posterior) de su vida la resiliencia no surja. Puedo entender que cuando hablas de “relatividad existencial de cad individuo adjudicando cada una de sus potencialidades y deficiencias intrínsecas” estamos en la misma sintonía. Pero en mi manera de entender la resiliencia yo preferiría cambiar potencialidades y defifiencias intrínsecas por potencialidades y deficiencias intrínsecas y del contexto vital y relacional donde esas personas se desenvuelven. Ya sabes aquello de que los soldados qmericanos que combatieron en vietnam acabaron mucho peor psicológicamente que los de la segunda guerra mundial porque lejos de ser tratados como héroes fueron tratados como asesinos. Si sólo hablamos de potencialidades y deficiencias intrínsecas ¿donde entran en juego los llamados “tutores de resiliencia”? No só. Ya me dices como lo ves.Y gracias de nuevo.

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