Los niños perdidos. Cosas que les pasaron. Introducción.

Por distintos motivos, unos como familia acogedora y otros como técnico de menores, en los últimos días no puedo dejar de pensar en lo crucial que es que tanto familias acogedoras como técnicos no perdamos de vista las experiencias por las que han pasado los niños acogidos en familias o en centros.

Es muy fácil perder la perspectiva histórica (“Todo eso ya pasó, ahora estás protegido, así que… mejor olvidar”). Pero es injusto. Porque tú y yo no hemos olvidado del todo experiencias que tuvimos. Al menos no con el cerebro emocional.

Quizá a ti te pase como a mí que me cuesta aceptar a los niños abusones porque en mi barrio había unos hermanos por los que me sentía intimidado (seguro que no llegó a bulling).

Y quizá por eso siempre he dicho que, puestos a elegir, no me gusta la experiencia fraterna de los gemelos. Hasta hace poco lo racionalizaba pero en realidad es que aquellos hermanos lo eran.

O quizá si eres el pequeño de varios hermanos (como yo) también tiendas a solucionar los problemas con la pasividad. Al final y al cabo siempre llegaba otro que te ayudaba.

O quizá te pase (¡Vaya que casualidad!) como a mí que en los primeros años de convivencia una discusión con tu pareja te parecía un drama porque nunca viste a tus padres discutir.

Y seguramente las primeras discusiones al inicio de una relación de pareja fueron en el hipermercado…  ¡Pues en mi casa se compraba para toda la semana… Pues mi madre…

Quizá te pasé que no soportas la mentira porque tus padres te llevaron engañado a ponerte una vacuna.

O quizá…

Si todos podemos ser, en un momento dado, conscientes del peso de nuestra historia (para mal o para bien) en nuestra manera actual de ser ¿Por qué, a veces, acogedores o técnicos parece que olvidemos el peso de la desprotección en las reacciones de nuestros niños y niñas acogidas o de nuestros centros?

Evidentemente porque las nuestras permanecen en eso que antes he llamado cerebro emocional (nunca me acuerdo en qué hemisferio vive el tipo este). Las nuestras sí. Pero evidentemente las de los demás no.

También porque la Administración no tiene una información con detalles concretos. Los informes tienden a generalizar con términos como negligencia, incapacidad parental,…

Además algunos técnicos (yo no lo comparto) consideran que es más importante la confidencialidad del expediente que el que la familia acogedora tenga muchos detalles.

Luego, con el niño o niña en nuestra casa, es posible que nos cueste hablar con él o ella de su pasado (incluso cuando ya tiene suficiente confianza) porque ¿para qué recordarle los malos momentos?

Por eso creo que es importante saber lo que les pasó a los Niños Perdidos, como yo los suelo llamar. Pero no solo conocerlo intelectualmente sino conectarlo con nuestro yo emocional.

Por eso propongo recopilar cosas que les pasaron a nuestros menores y que nos ayudan a entender como son y que hay detrás de sus comportamientos.

Porque mismos comportamientos pueden tener causas muy diferentes. Hay niños muy movidos por un trastorno de atención y hay otros igual de movidos por un trastorno de atención… familiar. Y no es lo mismo, la verdad.

Yo empiezo con el siguiente post.

¿Te apuntas?

14 Comments

  1. Estoy de acuerdo contigo, la administración no tiene hemisferio derecho, No siente,no empatiza, no se preocupa, … igual de horroroso cuando un educador sólo funciona con el derecho, sólo que la sombra de la administración es más terrorífica. un saludo Javier a ver si se cocina un buen post.

    1. ¡!Qué bueno! Nucnca habría pensado en los hemisferios de la administración. Pero ya puestos tampoco tiene un buen hemisferio izquierdo porque, en mi experiencia, las neuronas (unidades, departamentos, servicios…) está desconectadas unas de otras.

  2. No sé porque, leyendo tu post me he acordado de esta película, que si no la has visto te la recomiendo totalmente. http://www.filmaffinity.com/es/film150198.html El niño de Marte. Para comprender la actitud y el carácter de las personas ayuda muchísimo a empatizar tener algo de información de las vivencias que tienen o hayan tenido. ESte post habla muy bien de ello. http://madredemarte.wordpress.com/2012/11/07/los-bebes-adoptados-no-tienen-pasado/ Mi hija me hablaba de una nueva compañera en su clase (8 años) con unas actitudes bipolares exageradas. En cuanto supe que su padre tiene alejamiento y que el que ejerce de tutor es su hermano de 16 años, a saber la situación de su madre… A esa niña comprendes que este cómo una jaula de grillos y tenga reacciones desorbitadas. Si para una profesora es importante. ¿Cómo no va a ser imprescindible para una familia adoptiva o para una acogedora? nos ayudará a comprender reacciones que nos descolocan. Pero no es sencillo saber y conocer las familias donde van a parar esos niños. Puede haber cotorras que en lugar de guardar la información la prediquen a los mil vientos y el daño todavía sea más irreparable. El certificado de idoneidad sirve para poco la prueba es los adoptados reabandonados http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20130510/abci-cuando-adopcion-termina-reabandono-201305091217.html Cada vez es más dificil encontrar una familia acogedora. ¿Qué cualidades se les exige? por lo que voy oyendo cada vez menos. Porque la menor que tienen cuando tiene visita con su hermano mayor esta unos días alterada, solo la tendran en acogimiento si no estamos obligados a que se relacione con su familia. Ser familia acogedora para mí es algo muy increible y difícil. Para mí es la generosidad a la enésima potencia. Imprescindible tener muchas tablas en lidiar casos de todo tipo. Si hablamos de una renuncia hospitalaria esta dificultad no será tan habitual. Pero una personita de 5 o 6 años ha vivido y respirado muchas cosas que la pueden haber marcado muchísimo.

    1. Hola, Roser:
      Gracias por tus aportaciones.
      Es curioso pero yo también pensé en esa película mientras excribía el post. O mejor dicho. En el libro. Porque la peli se basa en un libro escrito por el padre adoptivo real (David Gerrold) que es escritor de ciencia-ficción. La peli está bien pero el libro es mucho mejor. Hay un sentido del humor y una profundidad que la peli no tiene. Se llama El Niño Marciano y está en la editorial Grupo Editorial Ajec. Refleja perfectamente cómo a veces cuesta entender a estos niños que el autor llega a pasársele por la cabeza que fuera de verdad un niño de otro planeta.
      Sobre lo de el acogimiento como generosidad no lo tengo tan claro. Creo que la cosa va más de confluencia de intereses. El niño necesita un lugar donde vivir y los adultos necesitan dar sentido a sus vidas. Si las dos motivaciones coinciden y se aguanta el tirón… ¡perfecto! Aunque por desgracia no siempre es así.

      1. No sé si no me exprese bien, cuando digo generosidad me estoy refiriendo a altruismo. A compartir, invertir, regalar una energía emocional sin esperar nada a cambio. En absoluto me refiero a caridad ni nada parecido. En una adopción sabes que para reparar quizás tengas que mover cielo y tierra invertir mucha energía pero sabes que es tu hij@ para siempre pase lo que pase, que tengas una acogida y de repente esa personita se va en adopción (quizás a una familia adoptiva que no tiene el temple que necesita esa personita) o que vuelve con su familia biológica y la caja de los truenos se pueda volver a abrir… a mi me generaría una tristeza y desazón que me costaría superar. Una cosa es cuando vienen acogidas de verano, de vacaciones o cómo la que tuvimos el año pasado en mi familia que fué una acogida quirúrgica de una niña con cardiopatía acomparañada con su madre. Esos momentos fueron durísimos pero también me calmaba que no los iba a vivir siempre, después se iban, hacían su vida y cómo tu dices en ese momento yo necesitaba llenarme de algo que me aportara “vida” con lo que se empezaba a respirar por el tema de la crisis, era cómo abrir una ventanita a lo realmente importante. Inolvidable para mi familia. Gracias por la reseña del libro.
        Roser

  3. Hola Javier!!

    No sólo es importante hablar y escucharles lo que pasó sino necesario. Hace poco leía una frase que decía: lo que no se nombra no existe…pero eso no es verdad!!! Existe en un nivel menos explícito,pero no menos importante. Si me pongo en el papel de un niño o niña maltratados la consideración de tabú de ciertos temas relacionados con ello solo puede derivar en un pensamiento que apoye que, o es malo,muy malo y por eso no se habla, o que para los demás no es importante y por eso no se tiene en consideración. ¿qué es peor la vergüenza y dolor de lo que me pasó que es tan grave que no se puede hablar de ello o la indiferencia de los que ahora dicen que se interesan por mi?

    Pero lo fundamental es que para que haya una REPARACIÓN del daño., sólo si la herida está al descubierto puede cicatrizar. Hablar de la experiencia pasada permite además la RESIGNIFICACIÓN, el entender la historia de otra manera. Técnicos de la admisnitración y acogedores (si son competentes como para manejar y utilizar positivamente la información) deberían saber más cosas de la historia personal del menor además para entender el porqué de su conducta muchas veces. Si identificamos y hacemos explícitos los GATILLADORES del niño o niña que actúan de disparador en determinadas situaciones podríamos entender y ayudarle mejor. Si es fácil comprender que cualquier niño que mantiene una actitud evtativa ante una bata blanca y enseguida pensamos que ha tenido una experiencia negativa con un médico o enfermera ¿qué disparadores puede haber en relación a stiuaciones de violencia, maltrato o negligencia de sus progenitores? No es tan fácil ¿verdad? ¿cómo entender la respuesta descomunal de un niño al que llaman hijoputa y lanza al suelo al que se lo ha dicho sin saber que su madre continuamente humillada por su padre llamando precisamente eso que ahora le recuerdan?¿o cómo entender que mirar a un señor con barba como el familiar que abusaba de ella le produzca un terrible dolor de barriga? o…

    No sólo es un derecho del niño poder hablar y disponer de un entorno facilitador de confianza, respeto a su historia y apoyo para promover sus recursos resilientes, es que es un deber social evitar que estos niños y niñas crezcan con una imagen de sí mismos como poco dignos de ser queridos por no haber curado su herida y erradicado su autoculpación como ocurre muchas veces. Es mejor aprender a crecer aceptando e integrando tu historia que crecer con una mente desorganizada por traumas, con contenidos fragmentados o disociados que tarde o temprano pasan factura.

    Un abrazo!!!

    1. Totalmente de acuerdo con todo lo que has expuesto. Una conocida adoptó a una niña de 6 años. Un día le regale un CD de canciones infantiles de su país, esta madre me dijo que tenía que olvidar, ahora esta aqui y aquello ya pasó. Yo alucinaba, (pero eran recuerdos de escenas cotidianas vividas, no traumáticas ni de maltrato ni nada parecido) esta madre también fué adoptada y ella nunca ha querido saber, pero esa castración…. pienso que no era nada bueno para ninguna de las dos. En fin… todas las familias imagino que lo hacemos lo mejor que sabemos.

      1. Gracias Conchi por este ejemplo. No tiene desperdicio. Todos hacemos, como dicen tu amigos Jorge y Maryorie “lo que podemos con lo que tenemos” pero en este tema podemos hacer algo más: saber más. O de nuestro caso concreto o de los niños que vienen de situaciones de la desprotección SOCIOfamiliar. A mi por ejemplo me ha ayudado mucho volver a oir a la pareja antes mencionada. A veces te crees que porque ya le has oído algo a alguien, ya no necesitas oirlo una vez más. Y no es cierto… porque no somos los mismos la primera vez que nos dicen algo que la segunda. El mensaje es el mismo pero quizá tú (el receptor) haya cambiado.

    2. ¡Cómo me arrepiento de haberte animado a crear tu blog!
      ¡Lo que se está perdiendo éste.!
      Así que gracias por dedicarle un tiempecito a rematar de cabeza esta entrada. Espero que la gente que alguna vez llegue a ella no se le ocurra no leer los comentarios pues está claro que es de esos post que tiene más miga en las aportaciones que el en el texto inicial. Gracias.

  4. Totalmente de acuerdo contigo.
    Soy mami acogedora de un nene que segun consta en su grado de discapacidad tiene un 71% psiquica.
    Cuando decidimos apostar por darle una nueva vida hace ya casi dos años….hoy es otro niño…..el principio fue tan duro que me puse en contacto con el tecnico que llevaba su expediente…..necesitabamos saber por lo que habia pasado..de donde venia…como habian sido esos 4 años de su vida…os dire que estuve dias llorando cuando me hicieron un resumen de su vida anterior…aun hoy llora mucho por las noches…tiene terror a dormirse….se asusta de los desconocidos….es muy duro verle la carita de susto cuando se despierta a mitad del la noche…la informacion cedida por el tecnico nos ayudo a entender muchas cosas. No es justo tanto sufrimiento en un niño. Lo q unos han destrozado nosotros estamos arreglando con mucho amor y paciencia

    noche…la informacion que me facilitaron fue por peticion mia y desde luego me ayudo a entende el pq de muchas cosas q le ocurren. Yo digo que estamos haciendo por este niño lo que sus familiares y la administracion

    1. Tiene toda la lógica lo que hicisteis y seguro que estais haciendo una función reparadora increible. En ocasiones hay familias que les produciría tanto daño saber que por eso no quieren. ¿Pero queremos lo mejor para la persona en acogida? pues con todas las consecuencias. Un abrazo Marina, gracias por hacer algo tan maravilloso

      1. me ha encantado leer este y otros post, me estoy haciendo un poco adicta… sobre el tema de la necesidad de informacion, totalmente de acuerdo, aunque el problema a veces es que ni la misma administracion la tiene, nuestra experiencia nos ha enseñado que a veces la información la proporciona el propio niño y hay que estar muy abierto a recibirla y no confundirla con fantasias, miedos, deseos, etc…
        durante tiempo nuestro acogido nos contaba cosas que nosotros trasmitiamos y la tecnico no daba importancia, quizás porque no constaba en ningun sitio… pero el tiempo nos ha hecho ver a todos una realidad oculta (la administracion no es omnipotente y como bien se dicen los informes son generalistas, no se trasmite informacion por temas confidenciales, etc… o a veces simplemente no conocen toda la informacion)
        ahora me doy cuenta de lo importanten que han sido todas las cenas, comidas y reuniones en familia, el rato de manta y sofa con palomitas viendo la tv., los acurrucamientos por la mañana en la cama….. donde sin quererlo nos expresaba sus pensamientos (en desorden) y que en ocasiones no entendiamos (ni ella ni nosotros ni los tecnicos)….. ahora entiendo el beneficio de los silencios, a veces tan importantes como los gritos y los golpes…
        los años nos dan experiencia e historia propia y comun.
        ahora me doy cuenta de la importancia de no juzgar y a veces solo escuchar, no hablar….
        puedo decir orgullosa que he aprendido mucho con el acogimiento familiar y tambien esto me hace ser mejor profesional.

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