Los Niños Perdidos. Cosas que les pasaron. Los otros.

¿Alguna vez…

… has sufrido una flagrante injusticia y a nadie ha parecido importarle?

… un ser querido te ha hecho un gran daño y todavía no entiendes el porqué?

… has sufrido una violencia irracional y gratuita?

 

Daniel.

“En internet hay un video en el que salgo sonriendo y muy arreglado. Estoy en el colegio. A algunos niños no les gusta ir al colegio. Para ellos es un infierno. Pero para otros niños el inferno empieza cuando volvemos a casa”

“Tengo solo 4 años y por eso estas palabras no las he pronunciado. Las he dicho con mi vida. No cumplí los 5 años. Estoy muerto como resultado de los malos tratos continuos y brutales de mi madre y su pareja. Bueno… y también porque el Sistema de Protección de Menores, en mi caso, no funcionó”

“Si quieres saber algo más de mi entra en Internet y pon mi nombre y mi apellido”

 

Para pensar

Cuando en este blog se habla de los Niños Perdidos en realidad hablamos de los Niños Perdidos y Encontrados. Y como los hemos encontrado podemos aprender de ellos las Cosas que les pasaron.

Pero de vez en cuando una noticia de prensa nos recuerda que existen otros Niños Perdidos. Los que no hemos encontrado. Y nos hablan desde el más allá de esta vida cuando su muerte nos ha revelado su historia. Una historia de negligencia extrema o, simple y llanamente, de tortura continuada.

Es el caso de Daniel Pelka que hace poco conocimos en España a raíz de la noticia de la condena a cadena perpetua de su madre y su pareja y de las rasgaduras de vestiduras de políticos ingleses por el hecho de que los servicios sociales británicos no detectaran la situación de este niño.

Políticos que han sido contestados (“usted haga aspavientos que ya pongo yo el dinero”) por cerca de 600 ciudadanos británicos que, en memoria de Daniel han donado casi 11.000 libras a la NSPCC (National Society for Prevention of Cruelty to Children) una organización no gubernamental dedicada a la prevención del maltrato infantil.

1 Comment

  1. Escalofriante!!! Para pensar no..para llorar. Parece increíble la “invisibilidad” de casos como este, aunque más que invisible creo que es más bien IMPASIBLE. ¿La falta de conciencia moral y de compasión, de afectividad mínima puede hacer que un profesional no, toda una comunidad no intervenga? Esa ceguera social bien merece la inversión de políticos y el trabajo de técnicos para que no vuelva a pasar ni una sola vez más y que, en el desgraciado caso de que se dé, se pueda detectar a tiempo. Cada niño perdido -literalmente- es un fracaso del sistema en un contexto donde mirar hacia otro lado no sirve. El tema de las imcompetencias parentales severas como en este caso debería ser foco de los planes de estudio desde la enseñanza básica, tanto para dotar de habilidades a quienes no las tienen como para la detección de situaciones potenciales de riesgo que debieran ser conocidas, trabajadas y valoradas por los órganos competentes.
    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s