Microcasos

Yo, mi, me, conmigo

Le encontraron muerto sepultado por cientos de libros de autoayuda y desarrollo personal. Sólo quedaba al descubierto su mano derecha que agarraba un móvil. En el rigor mortis el pulgar seguía apretando la tecla de llamada. Sólo había un número en sus contactos. El de su Coach.

Asertividad

Aquel día explotó y se dijo así misma que ya no iba a callarse. Diría todo lo que pensará. Empezó a hacerlo y desde entonces sólo ha parado de hablar cuando duerme. Están pensando en internarla.

¡Yes, We can!

El equipo había remontado ya tres goles. Necesitaba uno más para superar la eliminatoria y el estadio entero gritaba: ¡Sí-se-puede!¡Sí-se-puede! ¡Sí-se…! Cuando el arbitro pito el final se hizo un gran silencio. De repente se oyó una voz: ¡No-se-ha-podido…Y-no-pasa-ná¡ Poco a poco toda la afición se fue sumando y de nuevo el estadio gritó como una sola alma: ¡No-se-ha-podido… Y-no-pasa-ná! ¡No-se-ha-podido.. Y-no-pasa-ná!

Fantasía íntima

A veces me imagino que estoy con una mujer madura

Bueno a muchos hombres les pasa, no es…-

Disculpe, me he expresado mal. A veces me imagino que estoy con mi mujer madura. Y fantaseo que cumplimos las “Bodas de Plata”… y “de Oro”

El psicólogo no supo que decirle

Pareja de ancianos paseando por un parque con árboles y unas vallas

El regreso

Empecé a escribir este blog para mí. Cuando me di cuenta de que alguien lo leía empecé a medir lo que escribía en él. Pero de vez en cuando hay que volver a los orígenes.

POST POST

Después de publicar este post Reyes Adorna fue tan amable de enviarme un microcuento de Jordi Cebrián de su colección Cien palabras y que la propia Reyes colgó en su día en su blog (parado por el momento). Me parece genial y con la misma idea de fondo que Yo, mi, me, conmigo

“Tengo una amiga que ha caído víctima de los libros de autoayuda. Empezó como un pasatiempo inocente, pero pronto empezó a criticar a todos por no sé qué zonas erróneas que tenían. Luego se volvió asertiva, tanto que daba miedo, y así fue perdiendo amistades. La fui a ver ayer, y estaba haciendo tai-chi, creo, en una posición muy rara, y me dijo que había aprendido a respirar, que hasta ahora no sabía. Como se ha vuelto autosuficiente y segura de sí misma, tanto le da todo, sin miedo alguno a decir que no, pero sin nadie a quien decírselo”.

6 Comments

  1. jajajajajjajajajajajaj, me has dejado totalmente descolocada.
    Seguía leyendo sesudamente pensando, ¿a donde querrá ir hoy F Javier??? seguro que a algún sitio interesante, pero no le sigo…..

    Y al final he explotado en una carcajada. Menos mal que a estas horas estoy sola , sino me internarían..

    Totalmente identificada
    (creo ;)) !!

    Besos ;))))

  2. Hola Javier. Pues a mí me gusta. GRACIAS.
    Sera por que comparto contigo casi todo lo que dices. Sera porque lo que no entiendo ( no soy profesional) lo “intuyo”. Sera porque creo que somos de la misma generación, ósea los que vimos los payasos de la tele en “blanco y negro”.
    En cualquier caso gracias por zarandear (gratamente) mi mente/alma y compartir tus reflexiones.

    Un abrazo.

    1. Salva:
      ¿Te has dado cuenta de que efectivamente nosotros veíamos “los payasos de la tele” y que ahora a la misma edad ven y consumen las mismas cosas (TV, Música, Cine… que los adultos? ¿Les hemos robado la infancia? (Yo creo que sí en la linea de lo que explica Carl Honoré en su libro “Bajo presión”)Y en todo caso nuestra generación no salía tan mal ¿no?. Gracias por estar al otro lado. Sigo esperando que te des una vueltecita por este otro aunque de algún modo lo acabas de hacer.

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