Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 24 abril 2015

felicidades Fidel

YA LO CONOCÍA Y ME ENCANTÓ LO DE TITIRIPEUTA. GRACIAS, ANNA, POR RECORDARME QUE ESTÁ AHI.

Anna Forés Miravalles

Fidel delgado

Ver la entrada original

Read Full Post »

Llevo una semana intentando hacer una reseña del nuevo libro de Reyes Adorna titulado “El origen de la infelicidad“, publicado en la Editorial Descleé de Brouwer, que esté a la altura del mismo, lo cual no es nada fácil debido a su precisión, su honestidad y su utilidad.

EL ORIGEN DE LA INFELICIDAD

Así que finalmente, y tras otros dos enfoques fallidos, voy a utilizar la reseña de otro libro para reseñar el de Reyes (¡Doble salto mortal! O triunfo o me la doy de pleno. ¡Va por ti, Reyes!)

El año pasado un joven historiador israelí, Yuval Noah Harari, consiguió vender en su país 300.000 ejemplares de un libro titulado “Sapiens. Una breve historia de la humanidad“. Se ha traducido a más de 20 idiomas. En España, la editorial Debate ha respetado el título original del autor: “De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad“.

Tras leer las primeras páginas disponibles en internet le sigo la pista al autor y encuentro varias entrevistas de cuando vino a España presentar el libro. En una en El Periódico encuentro estos dos párrafos:

“Empezamos hace 70.000 años como animales, no muy diferentes a otros animales. Y nos hemos desarrollado hasta una situación en la que estamos a punto de convertirnos en dioses. Y esto no es una metáfora, literalmente estamos adquiriendo capacidades que tradicionalmente eran consideradas poderes divinos, como crear vida y modificar nuestros cuerpos y mentes”

“Tenemos tres revoluciones, la cognitiva, que transformó hace 70.000 años a un animal africano poco relevante en la fuerza más potente del planeta. Después la agrícola, otro paso enorme. Y después la científica, que puede acabar dando a los hombres esas facultades divinas. El hilo común es el aumento continuo del poder, de transformar el entorno y a sí mismo, y que ese poder es muy difícil traducirlo en felicidad”Resultado de imagen de Yuval Noah Harari

Y esa última frase me lleva necesariamente al libro de Reyes Adorna. Los planteamientos no son iguales pero es evidente que convergen. Y digo que convergen pues me consta que Reyes no conoce aún el libro de Harari, aunque parádójicamente ha sido el de ella el que me ha llevado a el de él.

Reyes ADORNA

Parece que Harari incide más en que la infelicidad pueda ser el pago que tengamos que hacer por nuestro camino hacia la “divinidad”. Adorna se centra más en la infelicidad provocada por los lastres de nuestra evolución. Ambos planteamientos son interesantes y quizá complementarios pero indudablemente los de Reyes son mucho más contrastables que los de Harari.

Pero la convergencia no termina aquí.

Harari mantiene que lo esencial de la revolución cognitiva en el Homo Sapiens fue la capacidad de contar, relatar y a partir de ahí imaginar y crear historias.

“Cotillear te permite crear sociedades de 150 o 200 individuos. Para crear grandes redes de cooperación política, la clave es la imaginación, la capacidad de crear y difundir ficciones. Realidades que existen porque nosotros nos las inventamos. El poder se basa en la ficción: la religión, evidentemente, pero también la economía y la política. La nación es una ficción. El dinero también. Pero sirve para que personas que no se conocen colaboren, porque ambas creen en una misma historia. Dos chimpancés de grupos distintos no sabrán intercambiar un plátano y un coco. Nosotros sí sabemos cambiar un trozo de papel en el que ambos creemos por una botella de agua”

Estoy seguro que a Reyes Adorna, cuya pasión es la escritura, y os recuerdo que su primer libro fue “Practicando la escritura terapéutica. 79 ejercicios” (DDB) no le costará aceptar, o no le disgustará, que alguien mantenga que la capacidad humana para narrar no es sólo un producto de la evolución sino la causa de la explosión evolutiva en el homo sapiens.

Pero hay algo más. Dice Harari ahora en otra entrevista  en Vozpopuli:

“El principal cometido de la historia no es conocer mejor el pasado, sino liberarnos de él. Eso de aprender de la historia es mentira, porque las condiciones siempre cambian. Es casi imposible aprender de la historia”. 

Curioso. Un historiador diferente. Un tipo que mira el pasado… ¡para liberarse del mismo! Reyes Adorna propone, en mi opinión, exactamente lo mismo pero, a diferencia de para toda la humanidad, para… ti, para la persona que lo lea.

En alguna de las entrevistas se le acusa a Harari de postmoderno y relativista. Como todo es ficción, todo vale. Se defiende utilizando una prueba del algodón de lo que es real: el sufrimiento. Las naciones, las instituciones, las empresas, los partidos, los bancos no sufren. Las personas, sí. Si Bankia acaba desplomándose no sufrirá, pero las miles de personas a las que se les engañó con una ficción, un relato, un mito llamado “preferentes” sí que están sufriendo. Lo que ha motivado a Reyes a escribir este libro es el sufrimiento real de las personas y no un simple análisis sociológico, antropológico o psicológico.

Y es que un momento pensé en remarcar que en “El origen de la infelicidad” no te ibas a encontrar un libro de autoayuda al uso. Sigo pensándolo pero, como la propia Reyes me ha señalado, sí ha sido escrito para ayudar. No se conforma con una reflexión teórica y magníficamente argumentada. Pretende que nos demos cuenta de que nuestra infelicidad muchas veces proviene de estructuras cerebrales y mentales que hemos heredado “por ser vos quien sois”.

Nadie cuestionará que intentemos liberarnos de deudas o cargas económicas que hayamos podido heredar de nuestros padres. Y por tanto también es lícito intentar liberarnos de cargas o herencias psicológicas que hemos recibido de nuestros antepasados por muy lejanos que estos sean. Para ella la autora nos localiza esas cargas o herencias y luego nos ofrece un ramillete de ejercicios para eliminarlas o ponerlas en el lugar donde molesten lo mínimo posible, como la ostra que rodea de nacar la partícula o el intruso que no consigue expulsar.

Mientras redacto este post he publicado un comentario de Merche al post anterior en el que me propone que se trate en el blog el tema de las “trampas mentales”. Pues aquí tienes Merche un libro para empezar.

Cuando le pregunté a Reyes que iba a escribir después de que se le publicara su anterior libro ese fue el asunto que me dijo que le estaba rondando la cabeza. Ella se ha centrado en aquellas que sabemos que nos vienen de serie por pertenecer a la especie Homo Sapiens. Pero, para empezar, más que de sobra.

Reyes me pidió que no reseñará su segundo libro sin haberlo leído todo entero y, de alguna manera, me ha presionado para que sea crítico con ella. No he renunciado a ello y puedo prometerte que lo he hecho con el cuchillo entre los dientes. No descarto recoger más adelante algunas cuestiones que me han dado mucho juego para pensar y alguna otra en la que puedo hasta disentir. Pero no es el momento y además me va a costar Dios y ayuda argumentarlo.

Mientras tanto espero que Reyes venda tantos libros como Harari y gracias a los derechos de la propiedad intelectual (supongo que para el filósofo otro mito al que probablemente no haya renunciado) se enriquezca razonablemente. Si es así cuando por fin pueda conocer a Reyes en persona ella pagará la comida, y cuando le entregue los billetes al camarero rezaremos para que el mismo siga creyendo el relato de que esos papelitos siguen teniendo valor.

Aunque, tal como están las cosas… ¡igual nos pide que le paguemos con cocos y plátanos!

Read Full Post »

Ayer hablé con Merche. Hacía más de un año que no sabía de ella y de su marido e hijos. La vida nos juntó durante un tiempo en esa aventura que es acoger a un niño o niña en situación de desprotección. Cuando estábamos acabando la conversación y concretando un posible nuevo encuentro me dijo algo así como: “¿Qué pasa con el blog?… ¡Lo tienes abandonado!“.

Me quedé desconcertado. No era consciente de que Merche pudiera entrar en el blog y hasta el punto de controlar que llevaba tiempo sin publicar. Me dio todavía más corte saber que ella había hecho algún comentario y yo no había identificado que Merche era “esa Merche”. En todo caso, me dio pudor tomar conciencia de que, a través del blog, me estoy relacionando con personas sin saber que me estoy relacionando con ellas.

Pero además el comentario de Merche encendió una alarma en mi mente: ¡Se te muere el blog!¡Se te muere el blog!¡Se te… Y es que esto de ser bloguero no profesional es muy complicado. Es una afición pero, a veces, muy estresante. Cuando tienes tiempo no se te ocurre nada interesante y cuando tienes ideas potentes no encuentras tiempo. En mi caso tengo 6 ó 7 borradores empezados; un lista en mi teléfono de otros “posts pendientes” y además la certeza que muchas ideas brillantes (perdonad la inmodestia)… ¡se me han olvidado!

Resultado de imagen de blog

Además empiezas a ver la realidad en formato post: Te cuentan o te pasa algo y piensas “Ummh … De aquí va a salir un post”  y lo que es mucho peor: ¡Te empiezas a citar a ti mismo! (“He escrito…” “Tengo un post sobre…“) A lo que hay que unir la compulsión (en mi caso, gracias por preguntar, mucho menor) de entrar constantemente al blog a ver el número de visitas; si hay comentarios o si alguien “Le gusta” si has colgado el link en Facebuque o Gugleplus.

Todo esto produce “el cansancio del bloguero” y esta mañana he tenido una idea para intentar rebajarlo. Se trata de los “post inversos”. Me explico. Que yo sepa las entradas o post son un texto donde el autor cuenta o expone lo que considere oportuno, lo publica, alguien lo lee y si quiere comenta.

Un post inverso es lo contrario. Sobre un tema, quien quiere comenta y luego, el autor o administrador del blog, escribe su planteamiento en otro post relacionado que en coherencia podremos llamar “hi(post)tesis”.

Lógicamente los comentarios tienen que estar dirigidos a un tema que a mi (que para eso es, con perdón, “mi blog”) me estén dando vueltas en la cabeza. Os pondré un ejemplo: Me preocupa mucho observar como muchos colegios se están lanzando a una carrera de sprint para sustituir los libros de texto por tablets y lo presentan como un ejemplo de innovación educativa. Pero preparar un post argumentando mi opinión al respecto no es moco de pavo. Me puede llevar días, semanas o meses. Pero ¿por que esperar? ¿No podemos ir dándole vueltas entre todos los que queramos?

Resultado de imagen de blog

Habrá que probarlo.

Empezaremos ahora mismo con el primer post inverso, que llamaré…

NEUROFICCIONES

Imagina que la cirugía neurológica ha avanzado tanto que ya es posible el trasplante de cerebro. ¿Cómo evolucionaría la mente correspondiente a ese cerebro a lo largo del tiempo? (Para no complicarlo demasiado pensemos en un cerebro y un cuerpo receptor del mismo sexo)

Imagina también o si lo prefieres, qué pasaría si te conectaran tu cerebro a tu ordenador personal que a su vez está conectado a internet.

Y, por supuesto, los avances ya son tan claros que a las personas que les detectan un tumor inoperable e intratable en una de las estructuras inferiores del cerebro se le puede implantar el cerebro de un primate dejando sus hemisferios cerebrales intactos…

¿Que pasaría?

Me pregunto.

Si se te ocurre algo sugerente y quieres compartirlo, gracias

Read Full Post »