Posts inversos. Presentación y neuroficciones.

Ayer hablé con Merche. Hacía más de un año que no sabía de ella y de su marido e hijos. La vida nos juntó durante un tiempo en esa aventura que es acoger a un niño o niña en situación de desprotección. Cuando estábamos acabando la conversación y concretando un posible nuevo encuentro me dijo algo así como: “¿Qué pasa con el blog?… ¡Lo tienes abandonado!“.

Me quedé desconcertado. No era consciente de que Merche pudiera entrar en el blog y hasta el punto de controlar que llevaba tiempo sin publicar. Me dio todavía más corte saber que ella había hecho algún comentario y yo no había identificado que Merche era “esa Merche”. En todo caso, me dio pudor tomar conciencia de que, a través del blog, me estoy relacionando con personas sin saber que me estoy relacionando con ellas.

Pero además el comentario de Merche encendió una alarma en mi mente: ¡Se te muere el blog!¡Se te muere el blog!¡Se te… Y es que esto de ser bloguero no profesional es muy complicado. Es una afición pero, a veces, muy estresante. Cuando tienes tiempo no se te ocurre nada interesante y cuando tienes ideas potentes no encuentras tiempo. En mi caso tengo 6 ó 7 borradores empezados; un lista en mi teléfono de otros “posts pendientes” y además la certeza que muchas ideas brillantes (perdonad la inmodestia)… ¡se me han olvidado!

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Además empiezas a ver la realidad en formato post: Te cuentan o te pasa algo y piensas “Ummh … De aquí va a salir un post”  y lo que es mucho peor: ¡Te empiezas a citar a ti mismo! (“He escrito…” “Tengo un post sobre…“) A lo que hay que unir la compulsión (en mi caso, gracias por preguntar, mucho menor) de entrar constantemente al blog a ver el número de visitas; si hay comentarios o si alguien “Le gusta” si has colgado el link en Facebuque o Gugleplus.

Todo esto produce “el cansancio del bloguero” y esta mañana he tenido una idea para intentar rebajarlo. Se trata de los “post inversos”. Me explico. Que yo sepa las entradas o post son un texto donde el autor cuenta o expone lo que considere oportuno, lo publica, alguien lo lee y si quiere comenta.

Un post inverso es lo contrario. Sobre un tema, quien quiere comenta y luego, el autor o administrador del blog, escribe su planteamiento en otro post relacionado que en coherencia podremos llamar “hi(post)tesis”.

Lógicamente los comentarios tienen que estar dirigidos a un tema que a mi (que para eso es, con perdón, “mi blog”) me estén dando vueltas en la cabeza. Os pondré un ejemplo: Me preocupa mucho observar como muchos colegios se están lanzando a una carrera de sprint para sustituir los libros de texto por tablets y lo presentan como un ejemplo de innovación educativa. Pero preparar un post argumentando mi opinión al respecto no es moco de pavo. Me puede llevar días, semanas o meses. Pero ¿por que esperar? ¿No podemos ir dándole vueltas entre todos los que queramos?

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Habrá que probarlo.

Empezaremos ahora mismo con el primer post inverso, que llamaré…

NEUROFICCIONES

Imagina que la cirugía neurológica ha avanzado tanto que ya es posible el trasplante de cerebro. ¿Cómo evolucionaría la mente correspondiente a ese cerebro a lo largo del tiempo? (Para no complicarlo demasiado pensemos en un cerebro y un cuerpo receptor del mismo sexo)

Imagina también o si lo prefieres, qué pasaría si te conectaran tu cerebro a tu ordenador personal que a su vez está conectado a internet.

Y, por supuesto, los avances ya son tan claros que a las personas que les detectan un tumor inoperable e intratable en una de las estructuras inferiores del cerebro se le puede implantar el cerebro de un primate dejando sus hemisferios cerebrales intactos…

¿Que pasaría?

Me pregunto.

Si se te ocurre algo sugerente y quieres compartirlo, gracias

6 Comments

  1. Buenos días Javier:
    soy “Merche”.
    Veo que te has puesto las pilas con el blog…no era mi intención darte más trabajo…pero me alegro que lo re-tomes para seguir “moviéndonos”. Aunque has hecho una pequeña trampa tirándonos la pelota en nuestro tejado (je je), pero está muy bien que sea participativo este blog.
    A mi me gustaría proponerte el tema de las “trampas mentales” de nuestro cerebro, esas que a veces nos juegan alguna que otra pasada…
    Un abrazo y gracias por seguir estando ahí.

  2. Buenos días Javier:
    después de la noticia de ayer del jóven del instituto catalán, te propongo un nuevo tema “los giros mentales” que pasan por la cabeza de nuestros jóvenes y cómo podemos nosotros intervenir antes…
    (como ves te sigo dando faena)
    Un abrazo
    Merche

    1. Tomo nota, Merche. Queda apuntado en la lista. Gracias. Me acuerdo de una psicóloga americana que plantea que cuantas más discusiones tengamos en la adolescencia mucho mejor porque precisamente es una de las maneras de saber lo que piensan. Quizá (no tengo ni idea) el padre del chaval de la catapulta no había discutido nada con él. Habría que verlo.

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