El arte de bajar el telon

El teatro ofrece muchos ejemplos de pequeñas tareas que, si no se realizan bien, pueden tener consecuencias catastróficas.

Imagina un tramoyista que levanta el fondo del escenario antes de que haya bajado el telón. O un apuntador que canta el texto cuando el actor o actriz no lo necesita distrayéndole. O un telón que no baja cuando la representación ha terminado, dejando a actores y público desconcertados. O, lo que sería, peor: justo lo contrario.

Estas tareas requieren dos cosas esenciales. La primera, claro está, la precisión. Una precision en forma de estar atento. Si el encargado o encargada de lanzar el trueno y el humo que permite al alcalde de El diluvio que viene ser fulminado por un rayo delante de todos los espectadores se retrasa un solo segundo el gag perderá toda su eficacia.

Resultado de imagen de el diluvio que viene

Pero este tipo de tareas requiere también algo no tan obvio, algo más sutil: aprender, tanto o más, a no hacer que a hacer. Aparentemente es un trabajo donde apenas tienes que hacer nada. En dos horas tienes que intervenir en, a lo mejor, dos, tres, cuatro o cinco instantes. Pero implica un gran trabajo de no hacer y de esperar.

En la relación de ayuda emocional  es muchísimo más difícil aprender a no hacer o decir, aprender a esperar, que a lo contrario. Ante el sufrimiento de un interlocutor es muy dificil quedarse callado. Cuando empatizamos el sufrimiento se hace también un poco nuestro y nuestra mente no para de buscar soluciones. Y si no controlamos la lengua, el órgano mas peligroso de todo el cuerpo, es probable que vomitemos algún consejo, sugerencia o incluso  recriminación (eso te pasa por… si no hubieras….) Quizá con el consejo o la sugerencia tengamos suerte y acertemos. Es posible. Pero no probable.

Por eso pienso que la mejor preparación para una persona que quiera dedicarse a la psicología, psiquiatría, educación o trabajo social, etc. es la que viene de acompañar a personas con problemas que no tienen solución. Es lo que ocurre, por ejemplo, en las Unidades de Cuidados Paliativos.

Pero es evidente que los y las pacientes que se encuentran en ellas no estan precisamente para hacer de conejillos de indias. Y sin embargo hay una solucion: leer un libro.

COUNSELLING Y CUIDADOS PALIATIVOS

Un libro concreto editado en España hace tan solo unas semanas.

Se titula Counselling y cuidados paliativos, y está escrito por Esperanza Santos y José Carlos Bermejo, publicado hace unas semanas por Descleé De Brouwer.

No conocía a Esperanza pero sí le sigo la pista a José Carlos desde hace tiempo a través de sus muchos (más de 40) libros publicados. Me interesa mucho su interés por re-humanizar la atención sanitaria, comparto su pasión por los cuentos como instrumento terapéutico y su interés por la resiliencia.

Es difícil poner en tan pocas paginas (no es un libro voluminoso) un material tan interesante y práctico sobre el acompañamiento humano en las escenas finales de la vida cuando la medicina ya no tiene argumentos para retrasar el desenlace.

Con pinceladas teóricas concisas y precisas para introducirnos en muchos ejemplos, ejercicios y preguntas para la reflexión, su lectura es una experiencia de inmersión en el acompañamiento a pacientes y familiares.

Se nota que no es un libro escrito desde la teoría o la investigación sino que me atrevo a decir, sin conocerlos personalmente, que es el resultado de haber exprimido al máximo la experiencia de muchos años de sus autores y colaboradores.

Esperanza SANTOS - José Carlos BERMEJO

Se nota también la experiencia de los autores en la formación pues podría ser perfectamente la transcripción de un taller práctico. Un taller donde encontraremos temas esenciales como la conspiración del silencio ante la enfermedad sin solución, la claudicación familiar, la comunicación de malas noticias, el sentido y el perdón, o el propio desgaste psíquico de los profesionales implicados. ¿Qué más se puede pedir?

Un libro imprescindible no solo para los que se dediquen o se dedicarán algún día a los Cuidados Paliativos sino para toda persona que le interese el Counselling en general, definido por la OMS como un proceso dinámico de diálogo a través del cual una persona ayuda a otra en una atmósfera de entendimiento mutuo (tomado del mismo libro)

Un libro que se complementa maravillosamente con otro que tengo entre manos. Se trata de “Ser mortal” del medico y escritor Atul Gawande y editado en Galaxia Gutenberg.

Un libro en el que no me detengo solamente por no desviar la atención de el de Esperanza y José Carlos y porque seguro que lo citaré en más ocasiones dado el impacto que me está produciendo

Sólo te dejaré su hipótesis central: hemos dejado la atención a las personas con enfermedades crónicas; terminales o en la tercera edad en manos de criterios exclusivamente médicos. Un gran error que hay que remediar cuanto antes.

3 Comments

  1. Buenas tardes Javier. Te sigo desde hace tiempo; cada una de tus entradas siempre invita a la reflexión. Y me gustan porque me impulsan a seguir la dirección en la que creo:aquella que pone el acento en las personas, mostrándose sensible, accesible, paciente, humilde, respetuoso. Trabajo como educadora en un hogar con madres e hijos. Detectada una situación de desprotección grave, es un recurso que apuesta por la re vinculación o vinculación sana y segura entre madre -hijos/as. A menudo leo tus entradas:qué difícil establecer cuando una madre sabe-quiere o puede? Y me acuerdo en especial de una madre-niña-adolescente(18 años) con una hija de 3 años. Madre con una historia propia de desprotección importante; madre adolescente con necesidades adolescentes y necesidades infantiles sin cubrir adecuadamente. Madre que a veces da la sensación de no querer; tal vez no quiera esta semana, y la próxima? Tal vez no sepa lo que quiere; está tan pendiente de satisfacer los deseos ajenos! Y una niña que reclama a su madre; y será como dices en alguna entrada una “niña maleta” que llevo de aquí para allí? Y el tiempo que pasa, que corre… Simplemente quería que supieras que tu blog, junto con el de “Dando vueltas” nos ayuda en el trabajo. Muchas gracias. Un saludo desde Vitoria. Mabel

    Enviado desde mi Windows Phone ________________________________

    1. Mabel, mil gracias por tu comentario. No sabes la bocanada de aliento que supone para mi porque hasta esta tontería de mantener un blog puede, en ocasiones, parecer algo sin sentido (el famoso sentido) Muchas veces pienso que hacer reflexiones que muchas veces son simples piruetas mentales no aporta nada. Así que pensar que algún post puede ayudar a alguien me reconforta mucho.
      Y ¡que difícil es esto de la acción social¡ (lo digo por el caso que comentas) ¡Madre mía! es que es para pasarnos horas y horas comentando. Te dejo mi email por si te apetece tener otro espacio para ello: javier.romeu@gmail.com
      Sólo te digo que si en este momento tuviera la capacidad y el tiempo para escribir algo parecido a un libro se llamaría “Contextos favorecedores de la resiliencia. Claves para interventores sociales” Así que te planteo… ¿es el centro donde trabajas un contexto para favorecer la resiliencia de esta chica entendiéndola ? Y.. . ¿en que consistiría su resiliencia? ¿ser una buena madre? ¿o reconocer sus limitaciones y permitir otra opción para su niña? Interesante ¿no?
      Estamos en contacto. Si tu quieres.
      Un beso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s