Cerrado por resiliencia

Siempre he dicho que mantener este blog, junto con dar alguna charla, curso, etc era un mecanismo para resistir y rehacerme de trabajar en un tema tan complicado como la protección de menores en un sistema que no funciona nada más, y como mucho, medio bien. Y este mecanismo ha funcionado porque, al igual que la creatividad, la elaboración intelectual es una potente arma para la resiliencia. Nadie te puede impedir pensar.

Además descubrir, de mano de Boris Cyrulnik, el fenómeno de la resiliencia trajo aire fresco a un campo en donde el esquema que yo había conocido era: negligencia y maltrato – secuelas – nada más o catástrofe. Los ejemplos de resiliencia me volvieron a hablar de esperanza. Una esperanza realista pues la vida te cierra puertas pero muchas veces te abre otras que no esperabas. No todo depende de mi – No todo está perdido.

Pero esta vez, en mitad del sufrimiento personal y familiar por precisamente haber cruzado la frontera del profesionalismo intentando ayudar a menores en desamparo, hacen que la sóla idea de reflexionar sobre el acogimiento familiar de menores y la resiliencia me duela en el alma.

Es el momento de apoyar la cabeza no en si misma sino en el hombro de los que nos quieren y de refugiarse en otra potente arma para resistir: la trascendencia. He procurado que mis creencias no fueran un inconveniente para quien quisiera entrar en este blog. Por eso no las expondré en estas “páginas” pero me refugiaré en ellas para encontrar sentido al dolor y la sensación de sinsentido.

Es por eso que este blog esta vez va a estar cerrado, por el momento, por resiliencia.No es cuestión de estrés o incapacidad para mantenerlo. Esta vez es cuestión de supervivencia. Tengo algún compromiso de publicar algún texto que me han mandado. Eso si lo haré por respecto a su autora.

Un abrazo hasta que pase la tormenta.

 

19 Comments

  1. Llevo tiempo siguiéndote y lo único que puedo decir es que ánimo, que tú mejor que nadie sabes que hay luz al final del tunel, aunque haya que recorrerlo. Te echaremos mucho de menos. Gracias por todo y un abrazo.

  2. Por qué caminos más extraños transitamos en esta aventura del acogimiento.
    Espero que sólo sea una pausa (la que necesites) y que un día decidas volver.

  3. Hola
    Recién hace tres días encontré tu blog. Estoy pasando una crisis emocional fuerte y tus palabras me han ayudado a salir del infierno, no estoy bien aún pero estoy mejor, gracias a esas palabras. Hay palabras que hieren, y hay palabras que sanan. Las tuyas han tenido pulso de cirujano, aún convaleciente, hoy me propuse a ver lo último escrito y me encuentro el cierre temporal. Me han salido lágrimas. Sólo puedo decir gracias.
    No soy madre, tengo una hijastra con la cual, la estoy pasando muy mal ahora mismo luego de años de buena (mas que buena) convivencia. Ella tiene 16 y es la adolescencia. Y yo iba llevando el rechazo de ella que se mezcló con malos tratos, indiferencia y toda una mezcla extraña para mi en la relación, hasta que en ese camino de un par de meses, mi esposo colapsa. Es hospitalizado en un psiquiátrico por una enfermedad que no conocía que tenía. Todo junto. De esto hace un mes. Allí comenzó mi duelo. Llegué a mi límite con todo, y quiero salir corriendo, y tú blog me he detenido. A Escucharme mejor y a escuchar a mi hijastra.
    Soy codependiente y pertenezco a un programa de doce pasos para la recuperación de la codependencia. También soy hija adulta de un alcohólico. Yo no recordaba mi infancia, desde hace diez años empecé a recordar. Tuve alimentación, vestido, y educación. Me gradué a nivel universitario a pesar de ser pobres. Casi obtuve un grado de PHD pero allí el dolor me detuvo. El dolor viejo. Hace ya diez años de eso. Yo no fui abandonada físicamente, había castigos corporales pero no tan severos como veía a mi alrededor, pero algo se rompió en mi mientras crecía y eso he estado procurando hacer en estos diez años: pegarme.
    Has escrito muchas conclusiones a las que yo he llegado, sin conocer del tema, o conociéndolo desde adentro. Siendo yo misma objeto de estudio.
    Sólo tengo una palabra y siento es muy poco para expresar todo lo que siento: gracias.
    Suelo creer, cuando el dolor que siento es muy grande, que duele no porque este dañado mi corazón o este roto. Prefiero creer que duele porque está creciendo, se está ensanchando y en eso duele su expansión.
    Para mi, el proceso de sanación o de reconstrucción ha sucedido por ciclos, durante la cuales reaparece un rastro de dolor (o de crecimiento según se vea). Y en este ciclo el ancla a tierra se depositó en este blog, que poco a poco le dio sentido a mi historia y me ha permitido reescribir algunos capítulos, reordenar las palabras que viven en mi.
    Resonaron las palabras del blog dentro de mi, como si estuviera dentro de un campanario, y las palabras dentro de mi fueron localizadas en otra posición.
    Una posición más Serena, más amorosa, más compasiva. Por ello gracias.
    Lamento que el castellano no posea una palabra que englobe lo que siento cuando digo gracias. Es muy poco, pues.
    Sólo eso te puedo brindar ahora, gracias. Tengo una deuda inmensa de gratitud hacia ti.
    Gracias.

  4. Javier,
    Te mando todo mi apoyo y deseo de mejora, en la circunstancias que te acontezcan.
    Una vez ya te comente, que aun siendo un completo ignorante en los temas profesionales del acogimiento de menores, para mi leerte cuando públicas en tu blog (del tema que sea), es como salir a un balconcito y poder respirar aires de sana humanidad, inteligencia, humor, fuerza, amor y esperanza.
    Gracias por todo ello, y esperaremos en el balconcito lo haga falta.
    Animo y un abrazo muy grande.

    Salva

  5. “Pienso, luego existo” decía Descartes.
    Así pues, Javier, creo, con todo mi respeto, que has tomado (y pensafo) una “inteligente” decisión.
    La sílaba “RES” lleva mucho tiempo acompañándote:
    RESponsabilidad.
    RESpeto.
    Y también otras derivadas, como:
    RESistir.
    RESiliencia.
    Y RESpecto a esta última, siempre te vendrá muy bien hacer unos ejercicios de ESPIRAR y de INSPIRAR.
    En definitiva, nada mejor que RESpirar.
    Si me permites un consejo, aprovechando tu “parada biológica”, si puedes, acércate a la montaña.
    Hasta pronto…

  6. Un fuerte abrazo. Tu blog, tus reflexiones, las recomendaciones de libro han contribuido.a enriquecer mi vida personal y mi practica profesional. Todo mi reconocimiento, te echare de menos aunque entiendo que los.motivos de este cierre espero q temporal deben ser de peso. Suerte en la tarea de trascender!! Hasta siempre!!

  7. Gracias por no depender de nosotros, que tanto te necesitamos!
    Gracias por darte cuenta que no vale solo la inercia para escribir, que ahora no es el momento de continuar.
    Nos dejas tanto escrito que tardaríamos 2 vidas en incorporarlo, así que que vaya bien el descanso.
    Nosotros seguimos contigo y te deseamos descanso y kitkat

  8. No sé qué te puede estar pasando, pero conociéndote lo que te conozco a través de tus escritos y reflexiones no me queda más que pensar que es una decisión meditada y sabia…y estoy segura de que volverás, porque una persona con esa luz tan potente como la que tienes, no puede dejar de guiar-nos a todos los que intentamos seguir aprendiendo día a día para ser mejores profesionales y sin duda, mejores personas…me has enseñado mucho, sobre todo a reflexionar y espero seguir contando con tu sabiduría, creatividad y experiencia. Muchas gracias por tu generosidad sin límites y espero no perderte la pista¡¡¡…hasta pronto¡¡ De nuevo, un millón de gracias¡¡¡

  9. Hola, F.Javier. No hace mucho que descubrí tu blog. Trabajo en el Servicio de Protección de menores en Murcia, en Acogimiento y Adopción. Lo primero que pensé fue ¡qué suerte!, . Qué suerte por poder leer a alguien comprometido con su trabajo, implicado realmente con ésto tan difícil que es la Protección a la Infancia, y preocupado por el buen hacer, la buena práctica y el buen trato. Alguien que trasmite con lo que dice, que siempre vale la pena seguir intentándolo, que no podemos aceptar, como comentas en tu entrada ese ” negligencia, maltrato y nada más”.
    Espero que esta pausa te sea beneficiosa, y que, egoístamente, en un futuro, vuelvas a este blog a hacernos partícipes de tus reflexiones tan interesantes.

    Un saludo

    1. Muchas gracias por tus palabras. La verdad es que me está viniendo bien el distanciarme un poquito del blog. No porque no disfrute de mantenerlo sino porque no me puedo distanciar de mi trabajo en la Administración ni de mis acogimientos .. ja ja ja… Así que de las tres cosas que me vinculan a la protección de menores lo del blog era del único equipaje que podía desprenderme… Pero no creo que tarde en regresar…. mientras tanto si te apetece escribir algo para él… No hay problema. A tu disposición.

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