Microcasos (10)

EL CAMBIO DEL NO CAMBIO

Todo el mundo le aconsejaba que cambiara en su forma de vestir así que se dirigió decidido a su armario. Descolgó cinco camisas blancas y tres pantalones vaqueros azules. Luego llenó tres grandes bolsas de plástico con el resto de su ropa y las dejó al lado de la puerta para llevarla a una ONG.

Resultado de imagen de camisas blancas

 

CAMBIO CLIMÁ(X)TICO

Apretó el interruptor del micrófono que tenía delante y dijo:

“Bienvenidos todos a la Organización Mundial de la Salud. Les agradecemos que hayan dado respuesta a tan inesperada y urgente convocatoria. Ya tendremos tiempo para las presentaciones. Sólo decirles que entre ustedes hay especialistas de renombre de distintas disciplinas de las ciencias naturales y sociales pero también personas de gran relevancia en el mundo empresarial y social.

Resultado de imagen de OMS

Evitaré los preámbulos. Hace unas semanas un trabajador de nuestros laboratorios se pinchó accidentalmente con una jeringuilla que contenía un virus experimental. Al día siguiente descubrió sus efectos. Lo sorprendente es que su pareja quiso contagiarse. En la actualidad ya son, que conozcamos, más de una veintena de personas infectadas. Cuando se haga público nos enfrentaremos, por tanto, a una más que probable epidemia donde el miedo al contagio no estará de nuestra parte. Les hemos llamado para que nos ayuden a predecir las consecuencias para la Humanidad pues algunos consultores han llegado a hablar de peligro de extinción.

 

Por ello les pido que tras la sorpresa y las sonrisas iniciales, que son inevitables, pongan todos sus conocimientos al servicio de esta tarea. Muchas gracias”

Se retiró del micrófono y dejó pasar unos segundos. Y suspirando, al imaginarse la reacción del auditorio, se acercó de nuevo y sentenció:

“El virus V253, para el que no tenemos cura, provoca en la persona infectada orgasmos de no menos de una hora de duración. Y de momento este efecto no se ha revertido en ninguna de las personas afectadas”

Un murmullo salpicado de risas corrió por todo el salón de actos. Pero rápidamente se fue haciendo el silencio.

Las comisiones de trabajo comenzaron esa misma mañana.

Los empresarios del negocio del sexo pidieron poder reunirse también al margen de la OMS.

 

CAMBIO DE ORDEN

La terapeuta le dijo: “A veces un pequeño cambio, basta”

La paciente se quedó con la frase pero por la noche la había olvidado. Intentó recomponerla y se dijo a si misma: “A veces un pequeño basta… produce un gran cambio”

Y dejó la terapia.

 

CAMBIO DE TRAYECTORIA

Recordaba como disparó estando seguro de acertar y recordó también como su víctima solamente se sobresaltó por el ruido y siguió con lo que estaba haciendo. Imaginaba esa bala continuando su camino hasta perforar su orgullo de asesino a sueldo cuando unas palabras le sacaron de su ensimismamiento

-Ave María Purísima

Mecánicamente contestó mientras se inclinaba a su izquierda para escuchar mejor:

-Sin pecado concebida-

Resultado de imagen de confesionario

 

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