Coleccionando momentos definitorios

Mientras avanzo lentamente por el libro “The power of de moments” de Chip and Dan Heat me topo en una librería con un posible “momento definitorio” que es como ellos llaman a esos momentos o instantes que pueden tener un impacto enorme en nuestra posterior trayectoria vital. Aunque ellos se centran en los positivos reconocen que también hay momentos definitorios negativos, momentos traumáticos. Decido recogerlos, cuando los encuentre, en este blog que no es mucho más que mi cuaderno personal de notas aunque abierto al ciberespacio.

El problema de la recolección de momentos definitorios es que no podemos decidir nosotros si lo fueron o no. Tiene que ser la persona propietaria del momento la que lo califique así.

No le voy a mandar un email a Michael Frank, al que no tengo el gusto de conocer, pero creo que el mismo lo ha dejado claro. Si un tipo escribe unas memorias (en este caso llamadas “Los Fabulosos Frank”. Una autobiografía”) y a modo de prologo simplemente relata este incidente, de no más de un minuto de duración, de cuando tenía 8 años, no creo que haya que darle muchas vueltas más:

OÍDO CASUALMENTE

«Lo que siento por Mike es algo fuera de lo normal —oigo casualmente que mi tía le dice cierto día a mi madre, cuando tengo ocho años—. Es algo más fuerte que yo. No lo puedo explicar. Es que es el niño más maravilloso que he conocido nunca, y lo quiero más que a la vida.»
Más que a la vida. Al principio me siento afortunado de ser tan querido, de haber sido elegido para recibir un amor tan enorme…, pero entonces me paro a pensar en ello. La verdad es que no sé muy bien qué significa eso de que te quieran más que a la vida.
¿Quiero yo así a mi madre? ¿Y ella a mí? ¿Es siquiera posible tal cosa? Y ¿por qué yo, y no mis dos hermanos menores? ¿Qué tengo yo que ellos no tengan?
—Qué pena que no sea mío —suelta mi tía al cabo de unos instantes.
Desde donde estoy acuclillado, en las escaleras del vestíbulo de entrada, noto que el clima de la sala cambia. Se hace un silencio largo y tenso entre las dos mujeres. Oigo cómo respiran, primero una y después la otra, en medio de ese silencio.
Están sentadas formando un ángulo recto, lo sé: mi tía en el sofá, mi madre en la butaca que queda al lado. Así es como se colocan siempre en nuestro salón, no cara a cara sino de
forma perpendicular, para no tener que mirarse a los ojos si no quieren.
—Qué pena que no tengas hijos propios —dice mi madre con tacto. Siempre tan en su papel de segundona, de tercera de los hermanos. Tan diplomática.
—Desde luego —añade mi tía en tono intenso y emotivo. 
A lo mejor serías otra persona si los tuvieras. Esto mi madre no lo dice, pero lo piensa, al igual que todos los miembros de nuestra familia. Pero lo que ha sucedido no es eso.
Esto sí.

Por cierto, la dedicatoria del libro es:

Para mis padres y (cómo no) para mi tía,
y en recuerdo de mi tío

Un paréntesis muy significativo. Al igual que el título del fragmento.

Aporto el dato de que la tia Hankie era hermana del padre de Mike y su marido, hermano de la madre de Mike (Un hermano y una hermana casados con una hermana y un hermano)

Y de la sinopsis de la contraportada:

Pero lo más extraño de todo es el modo en que la tía Hankie, con su excéntrica personalidad, logra que todos los miembros de la familia se sometan a sus designios. Mujer de talento, temperamental y perversamente egoísta en sus afectos, aleja a Michael de sus padres y de sus hermanos menores, y pasa a ocuparse de su educación: le indica lo que debe leer (Proust sí, Zola no), qué pintores debe admirar (Matisse sí, Pollock no), qué estilos arquitectónicos debe preferir (históricos sí, modernos no). A medida que su sobrino crece y se aleja de ella, su carácter se volverá sombrío. El viaje de la mirada del niño a la mirada del adulto es lo que esta novela nos muestra: un camino desgarrador y fascinante; la lucha de una voz independiente abriéndose hueco entre las turbulencias de la vida familiar.

Así que lo que podía haber sido un momento definitorio de una relación de amor sublime quizá fue el momento de definición de un verdadero secuestro psicológico.

Puedes tener algún detalle más de la voz del propio autor en un vídeo en la página de la editorial (Alianza de Novelas) Y que termina con la frase “Todos tenemos una familia compleja y, si es tu caso, creo que disfrutarás de la lectura de Los Fabulosos Frank

Presentación1

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